Hombre que sueña con una mujer, es decir, la soñaba
porque despertó de un sueño que no debió despertar.
El hombre que sueña con una mujer no se parece a ningún otro hombre,
ha llegado hasta cierto punto de placer que pocos experimentan.
El hombre que sueña con una mujer es el hombre más feliz,
y también el más triste.
El hombre que sueña con una mujer vive una realidad mágica y falaz.
Una realidad que pocos saben entender.
Mira el horizonte y remira el futuro y rehace el presente,
y la vuelve a mirar, aunque sea sólo eso, un sueño.
El hombre que sueña con una mujer
ha descartado por fin toda posibilidad de abandonarla,
lucha contra el mundo y sus estereotipos con un solo propósito:
“El que ella lo sueñe”,
al menos la mitad de lo que él la sueña.
El hombre que sueña con una mujer ha comprendido tres cosas:
Que la ama, que la esperará y que no está dispuesto a perderla;
Por ende yo te amo, te espero y no estoy dispuesto a perderte.
porque despertó de un sueño que no debió despertar.
El hombre que sueña con una mujer no se parece a ningún otro hombre,
ha llegado hasta cierto punto de placer que pocos experimentan.
El hombre que sueña con una mujer es el hombre más feliz,
y también el más triste.
El hombre que sueña con una mujer vive una realidad mágica y falaz.
Una realidad que pocos saben entender.
Mira el horizonte y remira el futuro y rehace el presente,
y la vuelve a mirar, aunque sea sólo eso, un sueño.
El hombre que sueña con una mujer
ha descartado por fin toda posibilidad de abandonarla,
lucha contra el mundo y sus estereotipos con un solo propósito:
“El que ella lo sueñe”,
al menos la mitad de lo que él la sueña.
El hombre que sueña con una mujer ha comprendido tres cosas:
Que la ama, que la esperará y que no está dispuesto a perderla;
Por ende yo te amo, te espero y no estoy dispuesto a perderte.