Princesa
Poeta que considera el portal su segunda casa
HOMBRE
A veces eres agua en mi desierto,
mas otras de sed muero entre tus brazos.
Me ahogas, dándome vida de nuevo
desde el amanecer hasta el ocaso.
Te vuelves huracán que arrasa todo
y luego brisa suave que acaricia.
Contigo el alma vuela poco a poco,
cayendo de repente, a toda prisa.
En ocasiones témpano de hielo
y al mismo tiempo, fuego que me abraza.
Estar junto a tus playas es un reto,
pues calma y tempestad en ti descansan.
En ocasiones eres tan sincero,
pero al momento te hundes en engaños,
hiriendo al corazón que resucita
si con ternura, juntas sus pedazos.
Parodia tu manera de querer,
más sin tu amor no existe ni la vida.
¿Por qué Dios te formó? es un secreto
Pues eres noche que se vuelve día.
Demonio y ángel eres a la vez,
un paradigma que no entiende nadie,
pero en tus ojos puedo casi ver
a Dios diciéndome que siempre te ame.