Jael Jadith
Poeta fiel al portal
En el vaivén e las horas
se le mece el cabello
la mirada es profunda
entrujandose el cielo
con ardores de vida
y frunciendose el ceño
mecedora que tumba
el cansancio etéreo
Es su tiempo, es ahora
aunque pregunte sincero
la verdad rotunda
fortalece el cuerpo
sin mentira retenida
en hombre pequeño
pues su amor lo encumbra
aunque solo le veo.
Exquisito, no añora
ese dolor primero
su alma robustecida
agradece la profunda
ambición hacia lo tierno
hacia la mirada limpia
que sin ser pedigüeño
no mendiga al que alumbra
su soledad de soltero.
No comprenden, esta hora
el amor es lo perfecto
ese hombre que termina
conduciendo hacia lo eterno
el secreto de la vida
tras un año en el desierto
comprendió que se moría
en un campo de su sueño
que el amor no se deslustra
porque se ama lo primero.