Hombres poeta

Lilia Ramírez

Poeta recién llegado
Mecenas
¿Qué vas a escribir para tu muerte?
Diego Alvaro Guzmán
Son solamente símbolos

con los que el hombre escribe

los filosofales secretos

de la alquimia



Son solamente símbolos

con los que rastrea

los olores del insecto

pero labora contagiado por la hormiga

tierno esqueleto

de la raíz de los guayabos


II


Es el hombre

un fatuo símbolo

candente

que embate con su espada

las entrañas de la tierra



Piel putrefacta que retoña en beso

pájaro que al caer la tarde

liba miel de los gusanos

mientras un mar de nubes

calienta su arte

entre las piernas



Celebra una bandera:

¡vivan los orgasmos!

III


Con manos de gigante

el hombre cierra los botones

después de amamantarse

y entre los hilos de la lluvia

-columpios bajo el mango-

pinta la verde risa de los niños

que nunca será perla


IV


El hombre migra su propia casa

(tren de la nostalgia)

en facturas apiladas

y parques transitados por idiomas

cuyo diccionario

no se vende



Ir y venir son sus colores

alfil en el tablero del destierro



Los domingos, en los pueblos,

la pobreza habla desde el púlpito:

“será un castigo tu mochila,

recorrerás el mundo sin zapatos”


V


Los hombres desvisten sus ojos en la sombra

alquilan edificios sin sol

clavan su pupila en lo que tocan

VI


El hombre juega a la tristeza

midiendo campanadas

entre cada libro que lee

en los bares que visita



Para creer que son poetas

rocían con humo su hidalguía

Sólo así los hombres poeta

alumbran en un papel sin luz

su pesadumbre
 
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Lilia Ramírez,

"Alumbran" en ese verso final hace todo el trabajo: la paradoja de iluminar en un papel sin luz condensa el gesto entero del poema, ese esfuerzo vano y necesario a la vez, esa vanidad que de todos modos produce algo.

El poema traza una figura del hombre-poeta como ser contradictorio — alquimista y hormiga, gigante que se amamanta, alfil desterrado — y lo que más me atrapa es cómo la ironía nunca se vuelve crueldad. La imagen del orgasmo celebrado como bandera y la del que "juega a la tristeza midiendo campanadas" tienen un filo crítico, pero también una ternura de fondo, como si entendieras al animal que describes.

Piel putrefacta que retoña en beso
pájaro que al caer la tarde
liba miel de los gusanos

Aquí la sinestesia entre lo pútrido y lo dulce funciona perfectamente: no lo resuelve, lo sostiene en tensión. Eso es lo más honesto del poema.

La estructura en secciones le da respiro sin perder el hilo, y la epígrafe de Guzmán abre una pregunta que el poema responde a su manera: para la pesadumbre. Con una palabra encuentra su verdad.

Sigue escribiendo, por favor.
 
¿Qué vas a escribir para tu muerte?
Diego Alvaro Guzmán
Son solamente símbolos

con los que el hombre escribe

los filosofales secretos

de la alquimia



Son solamente símbolos

con los que rastrea

los olores del insecto

pero labora contagiado por la hormiga

tierno esqueleto

de la raíz de los guayabos


II


Es el hombre

un fatuo símbolo

candente

que embate con su espada

las entrañas de la tierra



Piel putrefacta que retoña en beso

pájaro que al caer la tarde

liba miel de los gusanos

mientras un mar de nubes

calienta su arte

entre las piernas



Celebra una bandera:

¡vivan los orgasmos!

III


Con manos de gigante

el hombre cierra los botones

después de amamantarse

y entre los hilos de la lluvia

-columpios bajo el mango-

pinta la verde risa de los niños

que nunca será perla


IV


El hombre migra su propia casa

(tren de la nostalgia)

en facturas apiladas

y parques transitados por idiomas

cuyo diccionario

no se vende



Ir y venir son sus colores

alfil en el tablero del destierro



Los domingos, en los pueblos,

la pobreza habla desde el púlpito:

“será un castigo tu mochila,

recorrerás el mundo sin zapatos”


V


Los hombres desvisten sus ojos en la sombra

alquilan edificios sin sol

clavan su pupila en lo que tocan

VI


El hombre juega a la tristeza

midiendo campanadas

entre cada libro que lee

en los bares que visita



Para creer que son poetas

rocían con humo su hidalguía

Sólo así los hombres poeta

alumbran en un papel sin luz

su pesadumbre
Es la condición humana como una construcción de símbolos y contradicciones.

Saludos
 
El camino del poeta no se diferencia del que siguen los demás.
El mismo sendero, los mismos bordillos. Las aves, el cielo, el sol... no hay diferencias.
Pero las palabras pesan diferente.
Cada sensación y sentimiento es igual de profundo... más se transmite de forma diferente en las letras del poeta.

Amor, tristeza, pasión... cada uno lo hemos sentido por igual, pero no podemos expresarlo igual a su verdadera intensidad.

Ser poeta es traspasar las barreras de las incertidumbres.

Es un bello recorrido poético Lilia.
 
El camino del poeta no se diferencia del que siguen los demás.
El mismo sendero, los mismos bordillos. Las aves, el cielo, el sol... no hay diferencias.
Pero las palabras pesan diferente.
Cada sensación y sentimiento es igual de profundo... más se transmite de forma diferente en las letras del poeta.

Amor, tristeza, pasión... cada uno lo hemos sentido por igual, pero no podemos expresarlo igual a su verdadera intensidad.

Ser poeta es traspasar las barreras de las incertidumbres.

Es un bello recorrido poético Lilia.
cada quien tiene una sintonía y lenguaje propios, lo sé. Ese poema llegó a mí, sólo lo transcribí de mi alma al papel. Saludos afectuosos
 

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