Sergi Siré
Poeta asiduo al portal
Para que sin quererlo
vos, mi querida, se sienta querida
Mezquina deliciosa envenenas a quien te habla
Brotaste junto al Hombre y perduras en el tiempo.
Verbos desvirgados, adjetivos antisémicos,
Retórica calcinante y sarcasmo puñetero.
Encontré un lugar en el cual instalarme
me instalé un segundo
solamente un rato estuve en tí
y te bastó para liquidarme.
Borracheras encapotadas por un cielo
que cuan más melódicos eran sus truenos
muchos más tormentos dibujaba
sobre las sábanas de mi fantasma.
Los gatos crujían sardinas y lloraban
Parásita deliciosa anidaste semilla dentro
acá tan dentro, en lo profundo de mi alma.
Siendo yo la tierra y tu la planta.
Las farolas encendían su sonrisa
para burlarse un rato de este desamparado.
Pues eres la voz, eres el sonido
eres el receptor y el emisor.
Naciste del aire y mueres por falta del propio
Pisaste tierra firme y cuando se te antoja caminas por agua.
Eres una mezquina bellísima y sensual
sin lengua definida pero afilada.
Eres invisible a un simple mortal
eres escurridiza entre la ignorancia.
Mi vida dediqué a desvelar que anidaba adentro
acá tan profundo de mi alma.
No logré verte, no te vi entonces.
Cruzaste el cielo y creyeron que eras un astro
Oraste y levantaron una oración a tus botas.
Robaste aliento y lo tornaste aroma
Agarraste la piel y la hiciste óleo.
Cantaste para mí y me hice trompetista
Susurraste para el mundo y creaste poetas.
Corrí hacia mi habitación y miré
estuve en mi almohada pero no lloré
agarré por el cuello la botella pero no engaté
Caminé hasta el escritorio y te vi.
Te odio y te amo
pues fuiste capaz de entrar en mi corazón
y absorbiste cuanto vino pudiste
y cuantos sentimientos encontraste sin piedad.
Te amo y te odio
mas solamente tu me contaste secretos
desvelaste al mundo mis horrores
callaste nada mis amores
Te odio y te amo a vos
que saltas como grillo del papel a mi boca
que caminas por mi piel y el vello escarpas.
TE VÍ, LOGRÉ VERTE.
¿quién eres?
Tu eres la PALABRA.
vos, mi querida, se sienta querida
Mezquina deliciosa envenenas a quien te habla
Brotaste junto al Hombre y perduras en el tiempo.
Verbos desvirgados, adjetivos antisémicos,
Retórica calcinante y sarcasmo puñetero.
Encontré un lugar en el cual instalarme
me instalé un segundo
solamente un rato estuve en tí
y te bastó para liquidarme.
Borracheras encapotadas por un cielo
que cuan más melódicos eran sus truenos
muchos más tormentos dibujaba
sobre las sábanas de mi fantasma.
Los gatos crujían sardinas y lloraban
Parásita deliciosa anidaste semilla dentro
acá tan dentro, en lo profundo de mi alma.
Siendo yo la tierra y tu la planta.
Las farolas encendían su sonrisa
para burlarse un rato de este desamparado.
Pues eres la voz, eres el sonido
eres el receptor y el emisor.
Naciste del aire y mueres por falta del propio
Pisaste tierra firme y cuando se te antoja caminas por agua.
Eres una mezquina bellísima y sensual
sin lengua definida pero afilada.
Eres invisible a un simple mortal
eres escurridiza entre la ignorancia.
Mi vida dediqué a desvelar que anidaba adentro
acá tan profundo de mi alma.
No logré verte, no te vi entonces.
Cruzaste el cielo y creyeron que eras un astro
Oraste y levantaron una oración a tus botas.
Robaste aliento y lo tornaste aroma
Agarraste la piel y la hiciste óleo.
Cantaste para mí y me hice trompetista
Susurraste para el mundo y creaste poetas.
Corrí hacia mi habitación y miré
estuve en mi almohada pero no lloré
agarré por el cuello la botella pero no engaté
Caminé hasta el escritorio y te vi.
Te odio y te amo
pues fuiste capaz de entrar en mi corazón
y absorbiste cuanto vino pudiste
y cuantos sentimientos encontraste sin piedad.
Te amo y te odio
mas solamente tu me contaste secretos
desvelaste al mundo mis horrores
callaste nada mis amores
Te odio y te amo a vos
que saltas como grillo del papel a mi boca
que caminas por mi piel y el vello escarpas.
TE VÍ, LOGRÉ VERTE.
¿quién eres?
Tu eres la PALABRA.