Noa
Poeta recién llegado
Maldigo mi destino al observar el empaque,
solo y arrugado,
triste y en vela,
por su chocolate ya ausente.
¿Se ha olvidado mi paladar de el dulce
que entonces ocupaba esa bolsa dorada?,
como lazos enhebrados en el mismo cielo,
¡amalgama perfecto de chocolate y caramelo!
Ese caramelo tan aúreo y meloso, abrazando el cuerpo de la galleta tan desnuda...
y bañandose en una lluvia de chocolate...
Secuela de esa harmonía, un orgasmo en mi boca, ¡cuando se intercalan los ingredientes es capaz de rivalizar cualquier otro gusto carnal!
Pero ha llegado el final, y como todas las cosas, lo retiro al zafacón, con una lágrima bajando en mi rostro(o será la lluvia).
No he de olvidarte, chocolate. ¡Amigo mío! Pero se que tu espirito reencarnara en el siguiente, y ahi te esperare de nuevo, como siempre.
Chocolates que varían en colores, formas y tamaños.
Volando por el aire pensamientos obsesos.
Una fila de futura diabetes, unos sabores que ameritan su riesgo.
solo y arrugado,
triste y en vela,
por su chocolate ya ausente.
¿Se ha olvidado mi paladar de el dulce
que entonces ocupaba esa bolsa dorada?,
como lazos enhebrados en el mismo cielo,
¡amalgama perfecto de chocolate y caramelo!
Ese caramelo tan aúreo y meloso, abrazando el cuerpo de la galleta tan desnuda...
y bañandose en una lluvia de chocolate...
Secuela de esa harmonía, un orgasmo en mi boca, ¡cuando se intercalan los ingredientes es capaz de rivalizar cualquier otro gusto carnal!
Pero ha llegado el final, y como todas las cosas, lo retiro al zafacón, con una lágrima bajando en mi rostro(o será la lluvia).
No he de olvidarte, chocolate. ¡Amigo mío! Pero se que tu espirito reencarnara en el siguiente, y ahi te esperare de nuevo, como siempre.
Chocolates que varían en colores, formas y tamaños.
Volando por el aire pensamientos obsesos.
Una fila de futura diabetes, unos sabores que ameritan su riesgo.
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