HOMENAJE A UN QUERIDO Y HONRADO PROFESOR
Sentado lo verías
leyendo con nostalgia su cuaderno,
y nunca pensarías
que aquel amor fraterno
marcaba de verdad su propio infierno.
Sus notas repasaba:
Entonces era joven y curioso,
el Campus le gustaba
-espíritu dichoso-
científico y docente era valioso.
De alumnos admirado,
sus clases eran siempre originales.
Maestro destacado
de ejemplos demenciales,
transmite sus lecciones magistrales.
Las ciencias dominaba,
diversos eran sus conocimientos
y a todos deslumbraba.
Sus múltiples talentos
reposan sobre sólidos cimientos.
Financia sus proyectos,
consigue resultados elegantes.
Becarios muy selectos,
con ganas, y brillantes,
le ayudan en cuestiones relevantes.
Y goza de prestigio,
conocen sus trabajos importantes.
Sin ser un gran prodigio,
sus hábitos constantes
aportan soluciones fascinantes.
Humilde, pero serio,
escucha con agrado alternativas,
y admite otro criterio,
y cambia perspectivas
si hay otras que parecen atractivas.
Escrito en su libreta:
"-Llegaba yo con tantas ilusiones,
¡País de pandereta!
¡Hatajo de bribones!-"
... la envidia pudo más que sus pasiones.
La cátedra vetada,
llevado sin reposo al ostracismo,
su vida quebrantada,
a un paso del abismo,
seguía en la enseñanza con purismo.
Y el tiempo fue pasando,
las canas adornaban su cabeza.
Estaba dormitando
cuando alguien, con firmeza,
pasaba defendiendo su nobleza.
xxx
Churrete