GALIA SILVA GALEANO
Poeta recién llegado
A tu memoria sumida en mi recuerdo
como una canción de triste letra que se
desliza tenue entre los velos de mi voz.
A tu ultimo suspiro de vida que le abrio paso a la muerte,
tu muerte que para mi fue poesía y desesperanza.
Te quedaste suspendido en las ondulaciones del vacio,
en brazos del silencio convirtiéndote en la representación
de mi soledad eterna.
Fantasma mío, a tu memoria que es mi oscuridad
Fantasma mío a ti la composición de mi amor perdido,
dilapidado por el tiempo de la espera que ya es inmortal.
Dime, ¿cuando responderás a mi llamado?
¿Esperas acaso que mi boca sangre y tus ojos emanen
también el dolor de mi herida?.
Me he perdido contigo entre estas líneas ausentes de dicha,
me he iniciado en la resignación de no tenerte y dejar
que la memoria me engañe con esa muda y languida imagen
que poseo de ti.
A tu memoria en Octubre,
cuando el cielo es el trono de mi gallardo gris,
cuando el aire se perfuma entre las ramas de los arboles húmedos
y en el silencio del reposo acallan mis sentidos en un homenaje a tu desaparecida existencia que marco la vida de mi amor con la condena de no ver jamás su luz.
como una canción de triste letra que se
desliza tenue entre los velos de mi voz.
A tu ultimo suspiro de vida que le abrio paso a la muerte,
tu muerte que para mi fue poesía y desesperanza.
Te quedaste suspendido en las ondulaciones del vacio,
en brazos del silencio convirtiéndote en la representación
de mi soledad eterna.
Fantasma mío, a tu memoria que es mi oscuridad
Fantasma mío a ti la composición de mi amor perdido,
dilapidado por el tiempo de la espera que ya es inmortal.
Dime, ¿cuando responderás a mi llamado?
¿Esperas acaso que mi boca sangre y tus ojos emanen
también el dolor de mi herida?.
Me he perdido contigo entre estas líneas ausentes de dicha,
me he iniciado en la resignación de no tenerte y dejar
que la memoria me engañe con esa muda y languida imagen
que poseo de ti.
A tu memoria en Octubre,
cuando el cielo es el trono de mi gallardo gris,
cuando el aire se perfuma entre las ramas de los arboles húmedos
y en el silencio del reposo acallan mis sentidos en un homenaje a tu desaparecida existencia que marco la vida de mi amor con la condena de no ver jamás su luz.