"¡Ay, he bebido vino de hongos intoxicantes!
Mi corazón llora:
soy desdichado sobre la tierra.
Sólo sufro angustia...
Aunque tú y yo somos
cual plumas de quetzal;...
¡Así has de desaparecer!
¡Aquí están tus flores!"
(Tenochtitlan, siglo XVI)
He oído la voz
de los hongos de lluvia,
ya en mis adentros
esta su espíritu.
Ahí se posan mariposas
sobre flores;
y el colibri
bebe el nectar azul.
¡Todo es felicidad y tristeza!
Derramo lagrimas,
regalo risas;
escucho un canto
sin palabras.
Veo tierras floridas
donde aves preciosas
revolotean flores arcoiris.
¡Ahí pertenece el corazón!
(Ya de regreso,
ruido y malestar
en la cultura
del engaño y los exesos.
Malos pensamientos
de cuerpos ya sin alma.)
Mi corazón llora:
soy desdichado sobre la tierra.
Sólo sufro angustia...
Aunque tú y yo somos
cual plumas de quetzal;...
¡Así has de desaparecer!
¡Aquí están tus flores!"
(Tenochtitlan, siglo XVI)
He oído la voz
de los hongos de lluvia,
ya en mis adentros
esta su espíritu.
Ahí se posan mariposas
sobre flores;
y el colibri
bebe el nectar azul.
¡Todo es felicidad y tristeza!
Derramo lagrimas,
regalo risas;
escucho un canto
sin palabras.
Veo tierras floridas
donde aves preciosas
revolotean flores arcoiris.
¡Ahí pertenece el corazón!
(Ya de regreso,
ruido y malestar
en la cultura
del engaño y los exesos.
Malos pensamientos
de cuerpos ya sin alma.)