Artémida
Poeta recién llegado
No permitirá Dios que el pasado nos acabe,
no perderé en una noche lo que busqué toda una vida,
no dejaré que él regrese por el mismo camino
en que me abandonó en soledad con su egoísmo.
Y sentí orgullosa que te amaba al defender tu nombre,
que honraba lo que me entregas cada día.
No dudaré de ti a causa de su malicia,
mis dedos se entrelazan sólo entre los tuyos.
Y es que luché tantas batallas para encontrarte!
Tantas lunas sufrieron mi melancolía,
tanto rogué por la calidez de tu abrazo!
Que sus promesas tan lejanas y frías
son sólo ceniza que no llenan más que un hueco del pasado.
En cambio, tu amor...
tu amor es el oro que cubre mi cuerpo,
es la inmensidad cuando despierto,
es la oscuridad al cerrar los ojos.
En la luz o en las tinieblas,
te lloro directo desde el alma,
y esas lágrimas surcan mi pálido rostro.
Risa y pena conviven en mi sentimiento...
no es el amor acaso un masoquista?
Que nadie más ose compararse a tu presencia,
porque ninguno tuvo el valor de protegerme antes,
sólo tu fuego sin insistir en preguntas
se ofreció a vencer el hielo de mi alma.
Sin embargo, él vuelve soberbio a sacarte de mi lecho,
sin permiso irrumpe en la callada noche,
con ira construyo un muro inquebrantable,
y mis labios lo matan en tan sólo una palabra.
Nada amor, nada te echará de mis horas,
ni yo con mis interrogantes,
ni él con sus recuerdos engañosos,
sólo tú puedes apartarme de tu vida,
sólo a ti te entrego el poder de matarme.
No esperes mi renuncia,
no dudes de mi locura de amarte,
aunque mil embrujos regresen
es tu hechizo, entre todos, es el que vence siempre.
no perderé en una noche lo que busqué toda una vida,
no dejaré que él regrese por el mismo camino
en que me abandonó en soledad con su egoísmo.
Y sentí orgullosa que te amaba al defender tu nombre,
que honraba lo que me entregas cada día.
No dudaré de ti a causa de su malicia,
mis dedos se entrelazan sólo entre los tuyos.
Y es que luché tantas batallas para encontrarte!
Tantas lunas sufrieron mi melancolía,
tanto rogué por la calidez de tu abrazo!
Que sus promesas tan lejanas y frías
son sólo ceniza que no llenan más que un hueco del pasado.
En cambio, tu amor...
tu amor es el oro que cubre mi cuerpo,
es la inmensidad cuando despierto,
es la oscuridad al cerrar los ojos.
En la luz o en las tinieblas,
te lloro directo desde el alma,
y esas lágrimas surcan mi pálido rostro.
Risa y pena conviven en mi sentimiento...
no es el amor acaso un masoquista?
Que nadie más ose compararse a tu presencia,
porque ninguno tuvo el valor de protegerme antes,
sólo tu fuego sin insistir en preguntas
se ofreció a vencer el hielo de mi alma.
Sin embargo, él vuelve soberbio a sacarte de mi lecho,
sin permiso irrumpe en la callada noche,
con ira construyo un muro inquebrantable,
y mis labios lo matan en tan sólo una palabra.
Nada amor, nada te echará de mis horas,
ni yo con mis interrogantes,
ni él con sus recuerdos engañosos,
sólo tú puedes apartarme de tu vida,
sólo a ti te entrego el poder de matarme.
No esperes mi renuncia,
no dudes de mi locura de amarte,
aunque mil embrujos regresen
es tu hechizo, entre todos, es el que vence siempre.
::
::
::el amor,