Joel Linares Moreno
Poeta recién llegado
Enfermo de urgencias desconocidas,
navego a contracorriente
del río de la acera,
sus rápidos cansan mis remos,
necesito la fuerza del salmón para salir vivo,
la paranoia solda mis manos a los bolsillos,
tres metros son un océano,
tres pasos, tres brazadas,
para llegar a la barriga de la lombrís.
A la distancia sus ojos me paralizan como isla.
Cuanta calma se puede alcanzar en medio de la hora pico,
en una mirada de jardín japonés.
... Una ciudad cualquiera.