Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
La luna cubre a los amantes,
Con la plata derramada en sus rayos,
Que iluminan más que el sol,
La brisa del rocío baña la dicha,
Velo caído, con sonrisa cándida,
Que da a mi alma la felicidad del vivir,
Con cada sonrisa que me dedicas,
La noche se vuelve cristalina...
Merodeando entre sueños,
Amalgamados por los besos pronunciados,
En un sinfín de palabras silenciosas,
Que son solamente pronunciadas por el latir,
¿Con cuanta fuerza amamos?
¿Con cuanta felicidad nos encontramos?
El tiempo es cruel al deslizarse rápido,
Y las horas peores verdugos al marcar un límite,
Las despedidas duelen... como puñales encendidos...
El baile termina ahora...
Una pieza nueva no será tocada,
¡Refugiémonos en el recuerdo amor mío!
¡Cuando el cielo rozaba tomado de tu mano!
Besos distraídos que encontraron el sentido,
Las mismas emociones fundidas en el corazón,
Que ahora llamo nuestro... por su mismo latir,
¡Que es tu nombre que adoro cuál creyente en Dios!
Impaciente aguardo llamarte mía,
En el falso momento de la presunción,
La verdad es que yo soy vuestro...
¡Amarte es mi delirio!
¡Adorarte mi cruzada!
¡Benditos ojos que me habéis robado todo!
Que no se un te amo en palabras,
Que al fin muchas veces has escuchado,
En palabras mortales y vanas...
Que sea un te amo plegado a mi sangre,
Que ahora derramo en tu nombre,
Encerrado en la fantasía de mi locura,
En el frenesí del estar enamorado...
¡Porque como a ti!
¡A nadie más he amado!
L.V.
Con la plata derramada en sus rayos,
Que iluminan más que el sol,
La brisa del rocío baña la dicha,
Velo caído, con sonrisa cándida,
Que da a mi alma la felicidad del vivir,
Con cada sonrisa que me dedicas,
La noche se vuelve cristalina...
Merodeando entre sueños,
Amalgamados por los besos pronunciados,
En un sinfín de palabras silenciosas,
Que son solamente pronunciadas por el latir,
¿Con cuanta fuerza amamos?
¿Con cuanta felicidad nos encontramos?
El tiempo es cruel al deslizarse rápido,
Y las horas peores verdugos al marcar un límite,
Las despedidas duelen... como puñales encendidos...
El baile termina ahora...
Una pieza nueva no será tocada,
¡Refugiémonos en el recuerdo amor mío!
¡Cuando el cielo rozaba tomado de tu mano!
Besos distraídos que encontraron el sentido,
Las mismas emociones fundidas en el corazón,
Que ahora llamo nuestro... por su mismo latir,
¡Que es tu nombre que adoro cuál creyente en Dios!
Impaciente aguardo llamarte mía,
En el falso momento de la presunción,
La verdad es que yo soy vuestro...
¡Amarte es mi delirio!
¡Adorarte mi cruzada!
¡Benditos ojos que me habéis robado todo!
Que no se un te amo en palabras,
Que al fin muchas veces has escuchado,
En palabras mortales y vanas...
Que sea un te amo plegado a mi sangre,
Que ahora derramo en tu nombre,
Encerrado en la fantasía de mi locura,
En el frenesí del estar enamorado...
¡Porque como a ti!
¡A nadie más he amado!
L.V.