Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
He ahí, las montañas, como olas en un mar al que las nubes,
los verdes y grises prados, la luz, sus lluvias y el tiempo, y no ellas,
son los que se mueven.
He ahí, mi mirada que se posa de una ola a la otra extrañando
la imagen de tu espalda y tu rostro recargado en tus manos sobre
la ventana; y tu mirada, no la mía, volando cual suspiro a ese mar
que llaman horizonte...
De sus olas a mis ojos hay recuerdos que se mueren, su imagen no...
Due. 17 agosto 2015 en una tarde en la que trato de que no te vayas de mis ojos, de mis oídos, de las palmas de mis manos, estos recuerdos que se están llenando de polvo...
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