Ton Rodriguez
Poeta asiduo al portal
La muerte llegó de madrugada,
con estruendo,
anunciándose potente y orgullosa;
metálicas criaturas rompieron el silencio
con sonoros graznidos y fuego en las entrañas,
derramando a su paso afiladas semillas de muerte;
eran los ojos de los niños avisperos,
aguijoneados de espanto y de humo negro
y era su llanto un amargo lamento
por los que no nacerán, y por los muertos;
un viento con espuelas recorre los caminos
arañando la tierra con saña despiadada
y una flor en suspenso, teñida de hollín,
guarda en su tallo una esperanza,
una voluntad de ser, marchitada en su origen
pero aún viva.
Ton Rodríguez
con estruendo,
anunciándose potente y orgullosa;
metálicas criaturas rompieron el silencio
con sonoros graznidos y fuego en las entrañas,
derramando a su paso afiladas semillas de muerte;
eran los ojos de los niños avisperos,
aguijoneados de espanto y de humo negro
y era su llanto un amargo lamento
por los que no nacerán, y por los muertos;
un viento con espuelas recorre los caminos
arañando la tierra con saña despiadada
y una flor en suspenso, teñida de hollín,
guarda en su tallo una esperanza,
una voluntad de ser, marchitada en su origen
pero aún viva.
Ton Rodríguez