Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Está fría la taza del café,
a medio abrir el ventanal,
el sol se asoma y no se ve,
este invierno sin verte, estoy tan mal.
La puerta de mi habitación no cierra,
hay hormigas que me quieren merendar,
no tiene chispas ya la hoguera
y es tarde para vernos a cenar.
Ando en busca de tesoros como tú,
de religiones que caduquen este mes,
escápate que ya no tengo luz,
donde vivo, sin ti, no soy feliz ya lo ves.
El control remoto no sube mi volumen,
mis ganas de vivir están de vacaciones,
oigo concierto en la iglesia y ni un amén
sirve para encenderme los motores.
Jugar por jugar no es lo mismo,
siempre falta un beso entre la mesa,
mis fantasmas quieren salirse del abismo
de tu voz que ya nunca se atraviesa.
Ando buscando un tesoro como tú,
un diciembre antes de que llegue abril,
disculpa que te piense y llore la juventud
que contigo se escapó de mí.
a medio abrir el ventanal,
el sol se asoma y no se ve,
este invierno sin verte, estoy tan mal.
La puerta de mi habitación no cierra,
hay hormigas que me quieren merendar,
no tiene chispas ya la hoguera
y es tarde para vernos a cenar.
Ando en busca de tesoros como tú,
de religiones que caduquen este mes,
escápate que ya no tengo luz,
donde vivo, sin ti, no soy feliz ya lo ves.
El control remoto no sube mi volumen,
mis ganas de vivir están de vacaciones,
oigo concierto en la iglesia y ni un amén
sirve para encenderme los motores.
Jugar por jugar no es lo mismo,
siempre falta un beso entre la mesa,
mis fantasmas quieren salirse del abismo
de tu voz que ya nunca se atraviesa.
Ando buscando un tesoro como tú,
un diciembre antes de que llegue abril,
disculpa que te piense y llore la juventud
que contigo se escapó de mí.
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