el_poema_eres_tu
Poeta adicto al portal
Hoy...
Hoy,
un día cualquiera,
de esos que me da por extrañarte,
de esos que me da por hablarte,
ya lo sé,
no me escuchas,
pero mi alma ingenua sigue intentando,
sonrisas que la gobiernan,
miradas que se apoderan,
señuelos de aquellos encuentros,
escombros de un amor casi muerto.
Hoy,
como cualquier día celeste,
se recuerdan tus pasos,
se te sigue escuchando,
tu voz,
tus te amo,
navego entre miradas y caricias,
navego entre pesadillas mías,
lunas, soles, tormentas,
agua, arena y tú,
milagros, catástrofes, esperas,
risas, llantos, un amor.
Y lo sabes,
al igual que yo,
nos queremos,
pero no sé lo que quedó,
valentía de la mía
al reconocerlo,
cobardía de la tuya
al esconderlo,
ya esta,
¡quiero ser cobarde también!,
quiero gritar al cielo que amo a otra mujer,
quiero escaparme de una realidad más que cruel,
quiero mentir, y degustar la mentira,
quiero sentir en mi lengua
ese sabor acido del diablo,
quiero endulzarme de otros labios,
recorrer su piel de arriba hacia abajo,
quiero desnudar otro cuerpo,
y que la lujuria secuestre mi alma,
quiero engañarme de por vida,
diciendo que ya no estás en mí.
Pero dime, amor,
dime,
como se hace,
tú ya lo has probado,
tú conservas esa práctica intacta,
de una mentira,
de una fiel mentira,
cuéntame,
despacio, para que entienda,
como se hace para estar en otros brazos,
y no caer a pedazos,
cuéntame, amor mío,
como haces para ver la luna
sin mí a tu lado,
cuéntame,
que te estoy extrañando,
cuéntame como haces,
para no derramar sangre
sobre tus mejillas,
y no rezar,
y no creer,
dejar la biblia
y toda fe.
Cuéntame amor mío,
que tengo sed,
de un diablo,
de una magia negra,
de un santo,
de lo que sea,
para olvidarme de ti,
cuéntame como ser feliz,
tras un disfraz
incomodo, absurdo, de esos tuyos.
Explica sencillo y claro, despacio...
como miras a tu lado,
esperando no encontrarme,
grita si es necesario,
sácame de aquí,
de esta melancolía absurda,
muy tuya,
de estas ganas de volar por los cielos,
y encontrarte bajo mis alas,
sácame estas esperanzas, esta fe,
que ya la estoy odiando,
sácame de esos sueños,
sácame de este infierno,
y tuve cuidado,
no te hubiera amado,
pero eras tan vos,
que no sé cómo explicarte,
en verdad, no te hubiera amado,
si hubieras fingido ser otra persona.
Quisiera mirarte a los ojos,
y contarte un cuento,
una historia,
una fabula,
pero ya no,
ya no puedo lucir de esos pensamientos,
no puedo imaginar ni siquiera con rosar,
tu piel, tus labios, tu ser.
¿Te das cuenta porque te digo que me saques de aquí?
no hace falta muchas más palabras, ¿cierto?
Aquí termino mis letras,
dejo de testigo a mi alma,
a un cielo infinito,
y un Dios... un Dios.
Perdona si pedí mucho,
o si endulce tus ojos con lágrimas,
solo quería contarte,
amor mío,
cuanto es que me haces falta.
26-10-2008
Hoy,
un día cualquiera,
de esos que me da por extrañarte,
de esos que me da por hablarte,
ya lo sé,
no me escuchas,
pero mi alma ingenua sigue intentando,
sonrisas que la gobiernan,
miradas que se apoderan,
señuelos de aquellos encuentros,
escombros de un amor casi muerto.
Hoy,
como cualquier día celeste,
se recuerdan tus pasos,
se te sigue escuchando,
tu voz,
tus te amo,
navego entre miradas y caricias,
navego entre pesadillas mías,
lunas, soles, tormentas,
agua, arena y tú,
milagros, catástrofes, esperas,
risas, llantos, un amor.
Y lo sabes,
al igual que yo,
nos queremos,
pero no sé lo que quedó,
valentía de la mía
al reconocerlo,
cobardía de la tuya
al esconderlo,
ya esta,
¡quiero ser cobarde también!,
quiero gritar al cielo que amo a otra mujer,
quiero escaparme de una realidad más que cruel,
quiero mentir, y degustar la mentira,
quiero sentir en mi lengua
ese sabor acido del diablo,
quiero endulzarme de otros labios,
recorrer su piel de arriba hacia abajo,
quiero desnudar otro cuerpo,
y que la lujuria secuestre mi alma,
quiero engañarme de por vida,
diciendo que ya no estás en mí.
Pero dime, amor,
dime,
como se hace,
tú ya lo has probado,
tú conservas esa práctica intacta,
de una mentira,
de una fiel mentira,
cuéntame,
despacio, para que entienda,
como se hace para estar en otros brazos,
y no caer a pedazos,
cuéntame, amor mío,
como haces para ver la luna
sin mí a tu lado,
cuéntame,
que te estoy extrañando,
cuéntame como haces,
para no derramar sangre
sobre tus mejillas,
y no rezar,
y no creer,
dejar la biblia
y toda fe.
Cuéntame amor mío,
que tengo sed,
de un diablo,
de una magia negra,
de un santo,
de lo que sea,
para olvidarme de ti,
cuéntame como ser feliz,
tras un disfraz
incomodo, absurdo, de esos tuyos.
Explica sencillo y claro, despacio...
como miras a tu lado,
esperando no encontrarme,
grita si es necesario,
sácame de aquí,
de esta melancolía absurda,
muy tuya,
de estas ganas de volar por los cielos,
y encontrarte bajo mis alas,
sácame estas esperanzas, esta fe,
que ya la estoy odiando,
sácame de esos sueños,
sácame de este infierno,
y tuve cuidado,
no te hubiera amado,
pero eras tan vos,
que no sé cómo explicarte,
en verdad, no te hubiera amado,
si hubieras fingido ser otra persona.
Quisiera mirarte a los ojos,
y contarte un cuento,
una historia,
una fabula,
pero ya no,
ya no puedo lucir de esos pensamientos,
no puedo imaginar ni siquiera con rosar,
tu piel, tus labios, tu ser.
¿Te das cuenta porque te digo que me saques de aquí?
no hace falta muchas más palabras, ¿cierto?
Aquí termino mis letras,
dejo de testigo a mi alma,
a un cielo infinito,
y un Dios... un Dios.
Perdona si pedí mucho,
o si endulce tus ojos con lágrimas,
solo quería contarte,
amor mío,
cuanto es que me haces falta.
26-10-2008
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