jesus perez romero
Poeta recién llegado

Hoy al llamarme se te escapó un suspiro que estaba oculto
entre tus labios, con su nombre grabado en una cruz
de nostalgia y su cuerpo envuelto en un verde manto
de olivar fecundo, símbolo del salvador de la patria
y de tus deseos mas primarios, pero que a mi se antojan
como el reflejo de una etapa represiva
donde el miedo se ahogaba lentamente en la garganta
de un pueblo condenado al hambre y la miseria.
Pero te juro que no te guardo rencor y que te sigo queriendo
mas que nunca, por que comprendo que los sentimientos,
no pueden ocultarse y por mucho que uno quiera desterrarlo
de la mente y quemarlo en la hoguera del olvido,
cada noche renacen llenando de angustias el corazón
y de dudas el amor que hoy llena tu vida.