Ramon Almonte
Poeta recién llegado
HOY HE PARTIDO
Son tan claras las palabras que van
ahogadas en mi ser, es como viento,
porque se va como agua que mojan el
abismo escondido de mis quejidos.
Hoy he partido y he llegado sin llegar a
la puerta de tu estancia, y he quedado
ausente como el rememorar de mi ausencia
.
Hoy has estado presente como mi voz,
como mi aliento, o el leve murmullo de
mi partida silente, ahogada en mi compañía
y ausentada en mi presencia.
Hoy he partido y he llegado a ti sin
que te des cuenta, te he mirado sin que
me mires, y te he querido sin que me quieras.
¿Por qué llevarte dentro y no sacarte fuera?
Ya dentro opacas mis ansias y mi ser,
ya fueras posees mi vida sin querer.
Hoy he de partir para quedarme en ti sin estar;
hoy como ayer no sabe tu ser de mí ser,
ignora, tu yo, mi presencia en ti, eres cual
hoy en mi presencia, que llena el vacío
que un día perdido creí tener.
Tu yo de improviso se allegó a mi camino,
haciéndome revivir la ilusión perdida de
mis años olvidados. ¿Quién eres? Que de
repente apareciste en mi vida llenando
mis ansias sin saber si un día me
aguardará tu encuentro.
El tiempo adormecerá la llama de
nuestra alianza, como fuego que se
apaga al nacer la lluvia, o como ceniza
de mañana que se queda olvidado y callado.
Hoy te llevo dentro, mas, dentro
sales fuera de mí y llegas dentro de mí,
aunque dentro por temor te tenga fuera
sin estar fuera llevándote dentro;
mas tu mirar inciso lo ignora,
pero tú mirar dentro lo augura y
me retienes dentro de ti sin que lo sientas.
De repente te siento muy segura,
y de momento veo que sólo es una
ilusión de mis deseos tenerte sin tenerte,
y llevarte dentro cuando pareces que estás
fuera, más te llevo dentro.
Partiré y dolor dejaré a tu ser mi ser
ausente; ¿Para qué conocer lo que hoy quise,
y mañana olvidar lo que llevo dentro?
Hoy he partir de mí mismo, pero conmigo
te llevo dentro; dentro me he ido, pero fuera
te llevo dentro.
Hoy llega el crepúsculo de mi partida,
y sé que no debo retenerte en mi memoria,
pero el deseo de llevarte dentro inquieta y
quema el señorío solitario de mi silencio.
Son tan claras las palabras que van
ahogadas en mi ser, es como viento,
porque se va como agua que mojan el
abismo escondido de mis quejidos.
Hoy he partido y he llegado sin llegar a
la puerta de tu estancia, y he quedado
ausente como el rememorar de mi ausencia
.
Hoy has estado presente como mi voz,
como mi aliento, o el leve murmullo de
mi partida silente, ahogada en mi compañía
y ausentada en mi presencia.
Hoy he partido y he llegado a ti sin
que te des cuenta, te he mirado sin que
me mires, y te he querido sin que me quieras.
¿Por qué llevarte dentro y no sacarte fuera?
Ya dentro opacas mis ansias y mi ser,
ya fueras posees mi vida sin querer.
Hoy he de partir para quedarme en ti sin estar;
hoy como ayer no sabe tu ser de mí ser,
ignora, tu yo, mi presencia en ti, eres cual
hoy en mi presencia, que llena el vacío
que un día perdido creí tener.
Tu yo de improviso se allegó a mi camino,
haciéndome revivir la ilusión perdida de
mis años olvidados. ¿Quién eres? Que de
repente apareciste en mi vida llenando
mis ansias sin saber si un día me
aguardará tu encuentro.
El tiempo adormecerá la llama de
nuestra alianza, como fuego que se
apaga al nacer la lluvia, o como ceniza
de mañana que se queda olvidado y callado.
Hoy te llevo dentro, mas, dentro
sales fuera de mí y llegas dentro de mí,
aunque dentro por temor te tenga fuera
sin estar fuera llevándote dentro;
mas tu mirar inciso lo ignora,
pero tú mirar dentro lo augura y
me retienes dentro de ti sin que lo sientas.
De repente te siento muy segura,
y de momento veo que sólo es una
ilusión de mis deseos tenerte sin tenerte,
y llevarte dentro cuando pareces que estás
fuera, más te llevo dentro.
Partiré y dolor dejaré a tu ser mi ser
ausente; ¿Para qué conocer lo que hoy quise,
y mañana olvidar lo que llevo dentro?
Hoy he partir de mí mismo, pero conmigo
te llevo dentro; dentro me he ido, pero fuera
te llevo dentro.
Hoy llega el crepúsculo de mi partida,
y sé que no debo retenerte en mi memoria,
pero el deseo de llevarte dentro inquieta y
quema el señorío solitario de mi silencio.