ana veledo
Poeta recién llegado
No deja de llover...
el ritmo constante y sonoro
del agua al caer,
casi armónico
y sobre todo, tan melancólico
que incluso llega a doler.
las gotas se suceden unas tras otras
igual que puñaladas,
pequeñas y punzantes puñaladas...
no deja de llover y estoy cansada.
por llover, llueve hasta en mi alma
llueve impotencia y esperanza
tanto escala mi corazón
y su cima nunca alcanza.
no deja de llover...
y esta monotonía
no me deja, comprender...
que es lo mismo cada día
y hoy igual que ayer.
el ritmo constante y sonoro
del agua al caer,
casi armónico
y sobre todo, tan melancólico
que incluso llega a doler.
las gotas se suceden unas tras otras
igual que puñaladas,
pequeñas y punzantes puñaladas...
no deja de llover y estoy cansada.
por llover, llueve hasta en mi alma
llueve impotencia y esperanza
tanto escala mi corazón
y su cima nunca alcanza.
no deja de llover...
y esta monotonía
no me deja, comprender...
que es lo mismo cada día
y hoy igual que ayer.