Redivivus
Poeta fiel al portal
Hoy llueve
Hoy llueve, esta es tu primera lluvia,
Miro la lluvia y me pregunto,
qué retorcida mente planeo este final para los dos.
Ahora se quedan en el olvido todos nuestros días
desde la primera vez que mis ojos asombrados te miraron
hasta ahora que mis manos se llenan de tu ausencia.
Y de nada sirven las noches de desvelo cuidando tu sueño
los días manteniendo tu incierto caminar,
ni el orgullo de verte sostenerte por ti misma.
¿Por qué me castigas hija?
porqué permites que tanto dolor nazca de tus recuerdos
y en que lugar quedan las flores y las risas
y en adonde se disiparon la fiesta y la fruta
se pierden para siempre tu primer balbuceo
y tu última palabra que mis oídos escucharon.
Ya no hay vuelta atrás, se derriban todas las banderas
se me caen a pedazos todos los abrazos que te di
y los miles que no pude darte se me pudren en el alma
y no hay peor dolor que saber que nos faltaron palabras,
besos, risas, gritos, sollozos, secretos, complicidades.
y no hay peor dolor que saber que ya no habrá pasteles,
libros, películas, ternuras, chistes, figuritas en las nubes,
cuentos que leer, el café tomado a escondidas de tu mamá.
Hija mía porqué me abandonas, porque me privas de tu calor
porqué me niegas la comprensión de tu pícara mirada
y que voy hacer ahora en este pinche mundo sin ti
y que consuelo puedo encontrar en esta gris y lluviosa mañana
en la que ya no puedo disfrutar de tu sonrisa descreída
diciendo, ¡no exageres papá! si solamente me morí.
Hoy llueve, esta es tu primera lluvia,
Miro la lluvia y me pregunto,
qué retorcida mente planeo este final para los dos.
Ahora se quedan en el olvido todos nuestros días
desde la primera vez que mis ojos asombrados te miraron
hasta ahora que mis manos se llenan de tu ausencia.
Y de nada sirven las noches de desvelo cuidando tu sueño
los días manteniendo tu incierto caminar,
ni el orgullo de verte sostenerte por ti misma.
¿Por qué me castigas hija?
porqué permites que tanto dolor nazca de tus recuerdos
y en que lugar quedan las flores y las risas
y en adonde se disiparon la fiesta y la fruta
se pierden para siempre tu primer balbuceo
y tu última palabra que mis oídos escucharon.
Ya no hay vuelta atrás, se derriban todas las banderas
se me caen a pedazos todos los abrazos que te di
y los miles que no pude darte se me pudren en el alma
y no hay peor dolor que saber que nos faltaron palabras,
besos, risas, gritos, sollozos, secretos, complicidades.
y no hay peor dolor que saber que ya no habrá pasteles,
libros, películas, ternuras, chistes, figuritas en las nubes,
cuentos que leer, el café tomado a escondidas de tu mamá.
Hija mía porqué me abandonas, porque me privas de tu calor
porqué me niegas la comprensión de tu pícara mirada
y que voy hacer ahora en este pinche mundo sin ti
y que consuelo puedo encontrar en esta gris y lluviosa mañana
en la que ya no puedo disfrutar de tu sonrisa descreída
diciendo, ¡no exageres papá! si solamente me morí.
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