Hoy me siento tan triste
que sólo quiero ser transparente.
Después de tantos años ausente
la última palabra que dijiste
fue un reproche más hiriente.
Ser un día invisible
y andar descalzo sobre la arena,
posarme sobre el mirto y la avena,
¿quién me advertirá que no es posible?
Tú mi espina, tú mi pena.
que sólo quiero ser transparente.
Después de tantos años ausente
la última palabra que dijiste
fue un reproche más hiriente.
Ser un día invisible
y andar descalzo sobre la arena,
posarme sobre el mirto y la avena,
¿quién me advertirá que no es posible?
Tú mi espina, tú mi pena.