Hoy no tengo cabeza para pensar,
interesante y triste paradoja:
cuando más vueltas tendría que dar,
cuanto más es lo que me acongoja,
mi cerebro se niega a funcionar.
Hoy no tengo cabeza para pensar,
y me aparto de los racionales
sin que por ello no tenga lugar,
formaré parte de aquellos animales
que ni piensan ni paran de amar.
Hoy no tengo la cabeza para pensar,
ni tampoco poseo esa fuerza
que me permita luchar
para que el camino no se tuerza
o para, almenos, no llorar.
Hoy no tengo cabeza para pensar,
y es que me faltas tú, alma gemela,
a pesar de que la razón quiera mostrar
una fría conclusión que no consuela:
que la mejor solución es dejarlo estar.
Hoy no tengo cabeza para pensar,
así que me quedaré bien apartado
y sólo te escribiré versos sin cesar,
recordando lo mucho que te he amado
porque mi cabeza nada más quiere rumiar.
interesante y triste paradoja:
cuando más vueltas tendría que dar,
cuanto más es lo que me acongoja,
mi cerebro se niega a funcionar.
Hoy no tengo cabeza para pensar,
y me aparto de los racionales
sin que por ello no tenga lugar,
formaré parte de aquellos animales
que ni piensan ni paran de amar.
Hoy no tengo la cabeza para pensar,
ni tampoco poseo esa fuerza
que me permita luchar
para que el camino no se tuerza
o para, almenos, no llorar.
Hoy no tengo cabeza para pensar,
y es que me faltas tú, alma gemela,
a pesar de que la razón quiera mostrar
una fría conclusión que no consuela:
que la mejor solución es dejarlo estar.
Hoy no tengo cabeza para pensar,
así que me quedaré bien apartado
y sólo te escribiré versos sin cesar,
recordando lo mucho que te he amado
porque mi cabeza nada más quiere rumiar.
::