Hoy que has nacido
Hoy que naciste luego en silencio
sin gritos llantos nonatos
en desolado placer sonreíste
Y estrujaste mi pasión
Por amar tu cuerpo,
tus tersos besos.
Fuese mañana un jolgorio de amor
de trepanación copiosa y lenta
la primera e indómita azuleja
que se posa en ti, en tus ojos claros
incoloros al mirarme en amor.
Hoy naciste en mis manos
rojiza, perlada, cosechada en el mar
en la vociferación de mis letras
en la terminación de mi cuerpo
en el inmenso deseo por rozar tu piel
respirar el vaho de tus besos ,de tu escena
del vaivén de tus manos al pasar
sobre mí
lentamente
altivas
dueñas de mi latifundio cuerpo.
Perpetras en mis cavidades cadavéricas
que se tuercen de amor
y vagan por días
por pequeños momentos lloran
la locura, la entrega soñada
el arte del ser por amar
por diferenciarse de resto
de los que también respiran
de los que también se reproducen
y forman hijos
llenos de pelos, hocico.
Te sueño, cerca, antagónica
y me besas
me revuelves el mundo
lo sólido, lo lógico
me penetras, rasgas el musgo
el incipiente verdor en mis rincones húmedos
los naturales placeres siembras.
Te extraño
ayer ,en la tarde ,en mis cafecitos
solo, divagando en el aroma
que dejas en mi alma
en la parte corpórea en mí
en el fusiforme interior, me besas
Te extraño, ayer en la tarde
En el momento exacto en que naciste
En el espasmo claro del tiempo
Te extraño .te extraño
Ayer, hoy que naciste
En mi cuerpo ,en mis cavidades
Llenas de flores al sentir
Tus besos ,tus emociones.
Hoy que naciste luego en silencio
sin gritos llantos nonatos
en desolado placer sonreíste
Y estrujaste mi pasión
Por amar tu cuerpo,
tus tersos besos.
Fuese mañana un jolgorio de amor
de trepanación copiosa y lenta
la primera e indómita azuleja
que se posa en ti, en tus ojos claros
incoloros al mirarme en amor.
Hoy naciste en mis manos
rojiza, perlada, cosechada en el mar
en la vociferación de mis letras
en la terminación de mi cuerpo
en el inmenso deseo por rozar tu piel
respirar el vaho de tus besos ,de tu escena
del vaivén de tus manos al pasar
sobre mí
lentamente
altivas
dueñas de mi latifundio cuerpo.
Perpetras en mis cavidades cadavéricas
que se tuercen de amor
y vagan por días
por pequeños momentos lloran
la locura, la entrega soñada
el arte del ser por amar
por diferenciarse de resto
de los que también respiran
de los que también se reproducen
y forman hijos
llenos de pelos, hocico.
Te sueño, cerca, antagónica
y me besas
me revuelves el mundo
lo sólido, lo lógico
me penetras, rasgas el musgo
el incipiente verdor en mis rincones húmedos
los naturales placeres siembras.
Te extraño
ayer ,en la tarde ,en mis cafecitos
solo, divagando en el aroma
que dejas en mi alma
en la parte corpórea en mí
en el fusiforme interior, me besas
Te extraño, ayer en la tarde
En el momento exacto en que naciste
En el espasmo claro del tiempo
Te extraño .te extraño
Ayer, hoy que naciste
En mi cuerpo ,en mis cavidades
Llenas de flores al sentir
Tus besos ,tus emociones.