Raul Matas Sanchez
Poeta adicto al portal
Es cierto,
habría llegado al fin de este mundo,
al final de otro momento,
al último capítulo de un encuentro, un reencuentro, el nuestro,
el diestro y maestro momento en que nos volvimos a besar,
en el cual nos hablamos de amor otra vez,
en el que nos dijimos tantas cosas que ahora son recuerdos,
recuerdos que regresan y se van,
que distancian,
dilatan esta ausencia de tantos instantes,
musitantes, tantos dolores sin paciencia,
tanto paro de corazones,
temblando con mil canciones, con las nuestras,
con esas que hablan de amor,
que se enroscan en nuestras manos al escucharlas,
al tararearlas,
nuestras,
unas muestras más de nuestra razón de latir,
nuestra razón de vivir,
nuestros sueños, nuestro aliento juntos,
desembocando en esos ríos que fluyen, de lluvia dispersa,
conexa, empapados en besos,
abrazados hasta el dolor, pero el dolor de amor, el amor sin dolor,
el frescor de tus besos y los míos que desaparecen al pensarlos demasiado,
como en la distancia al encontrarte,
y la cercanía al volver a besarte,
al voler a encontrarte,
envuelta en melódías,
en las tuyas,
y en las mías.
habría llegado al fin de este mundo,
al final de otro momento,
al último capítulo de un encuentro, un reencuentro, el nuestro,
el diestro y maestro momento en que nos volvimos a besar,
en el cual nos hablamos de amor otra vez,
en el que nos dijimos tantas cosas que ahora son recuerdos,
recuerdos que regresan y se van,
que distancian,
dilatan esta ausencia de tantos instantes,
musitantes, tantos dolores sin paciencia,
tanto paro de corazones,
temblando con mil canciones, con las nuestras,
con esas que hablan de amor,
que se enroscan en nuestras manos al escucharlas,
al tararearlas,
nuestras,
unas muestras más de nuestra razón de latir,
nuestra razón de vivir,
nuestros sueños, nuestro aliento juntos,
desembocando en esos ríos que fluyen, de lluvia dispersa,
conexa, empapados en besos,
abrazados hasta el dolor, pero el dolor de amor, el amor sin dolor,
el frescor de tus besos y los míos que desaparecen al pensarlos demasiado,
como en la distancia al encontrarte,
y la cercanía al volver a besarte,
al voler a encontrarte,
envuelta en melódías,
en las tuyas,
y en las mías.