ISIDRO MUÑOZ
Poeta recién llegado
HOY QUIERO SER.
Hoy quiero ser el taciturno,
ser la hoja que parsimoniosamente cae del árbol,
el niño que vislumbra la sombra de un tren pasando
y el sufrimiento de un cáncer diurno.
Quiero ser el lobo que solitariamente le aúlla a la luna,
la madre de un hijo que se ha marchado,
la sangre de un soldado que es derrotado
y el pequeño olvidado en su cuna
Quiero ser la nota de una serenata de Chopin,
pero sobre todo, ser esos silencios entre cada tono,
ser la miseria del pobre,
convertirme de la fértil tierra al lodo.
Quiero ser el insomnio perpetuo de un hombre,
el vicio que al ente estoico corrompe
y las llagas de un enfermo que pide a gritos estar solo, solo, solo.
Porque hoja, niño, luna, sangre e hijo
son los barítonos de mi fútil corazón y alma
que miran con indignación y calma
el paso de las manecillas
mientras se levanta la noche y el día
a pesar de que ya no estés tú
para colmar tu existencia con la mía.
Hoy quiero ser el taciturno,
ser la hoja que parsimoniosamente cae del árbol,
el niño que vislumbra la sombra de un tren pasando
y el sufrimiento de un cáncer diurno.
Quiero ser el lobo que solitariamente le aúlla a la luna,
la madre de un hijo que se ha marchado,
la sangre de un soldado que es derrotado
y el pequeño olvidado en su cuna
Quiero ser la nota de una serenata de Chopin,
pero sobre todo, ser esos silencios entre cada tono,
ser la miseria del pobre,
convertirme de la fértil tierra al lodo.
Quiero ser el insomnio perpetuo de un hombre,
el vicio que al ente estoico corrompe
y las llagas de un enfermo que pide a gritos estar solo, solo, solo.
Porque hoja, niño, luna, sangre e hijo
son los barítonos de mi fútil corazón y alma
que miran con indignación y calma
el paso de las manecillas
mientras se levanta la noche y el día
a pesar de que ya no estés tú
para colmar tu existencia con la mía.