Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se fue tras él el hombre bueno y fuerte,
el beso paternal, la voz amable,
la risa de caricia inestimable,
el viejo luchador luchando a muerte.
Con él marchó sin más mi buena suerte
dejándome la mala inmensurable,
el alma con un lloro inconsolable
y el pecho respirando… pero inerte.
Fue padre en el mejor de los sentidos
y humano como quien se sabe humano
por darle corazón a sus latidos.
Se fue con él el rostro cotidiano,
la fuerza de sus pasos decididos…
¡Temprano se marchó, se fue temprano!
el beso paternal, la voz amable,
la risa de caricia inestimable,
el viejo luchador luchando a muerte.
Con él marchó sin más mi buena suerte
dejándome la mala inmensurable,
el alma con un lloro inconsolable
y el pecho respirando… pero inerte.
Fue padre en el mejor de los sentidos
y humano como quien se sabe humano
por darle corazón a sus latidos.
Se fue con él el rostro cotidiano,
la fuerza de sus pasos decididos…
¡Temprano se marchó, se fue temprano!