No sé por qué motivo,
pero cuando me decido
a confesarle lo prohibido
para un hombre tímido,
me vuelvo tímido.
Sueño con decirle
algunos pensamientos,
pero cuando la veo,
dejo de soñar...
Y, cuando está en mí
la valentía absoluta,
cuando se raizó por fin,
sé que no estará...
No sé por qué motivo
hay días que pareciera
que de una vez y ¡ya!
le hablaré...
Y este es uno de esos.
Ebrio de pasión
camino sobre el atardecer,
como un astronauta iluso
camina por la luna,
claro que lo suyo
es la fuerza de gravedad
y lo mío es sencillamente
la fuerza del amor.
¡Miren ahí va!
La seguiré, esperando
que suceda el prodigio,
tengo un presentimiento,
a ver...
Llegó el momento.
¡Hoy sí me atrevo!
A los sentimientos de
mi amigo Andrés...
pero cuando me decido
a confesarle lo prohibido
para un hombre tímido,
me vuelvo tímido.
Sueño con decirle
algunos pensamientos,
pero cuando la veo,
dejo de soñar...
Y, cuando está en mí
la valentía absoluta,
cuando se raizó por fin,
sé que no estará...
No sé por qué motivo
hay días que pareciera
que de una vez y ¡ya!
le hablaré...
Y este es uno de esos.
Ebrio de pasión
camino sobre el atardecer,
como un astronauta iluso
camina por la luna,
claro que lo suyo
es la fuerza de gravedad
y lo mío es sencillamente
la fuerza del amor.
¡Miren ahí va!
La seguiré, esperando
que suceda el prodigio,
tengo un presentimiento,
a ver...
Llegó el momento.
¡Hoy sí me atrevo!
A los sentimientos de
mi amigo Andrés...