Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy siento ganas de hacer el amor
y una puta no deseo en mi consuelo,
quiero que después de soltar mi orgasmo,
se tejan caricias sobre mi frente, mi espalda, mi torso,
sin que por ello deba pagar.
Hoy necesito el susurro de una voz,
que musite mi nombre con arpegios envolventes
y que por mis manos se riegue su mirada de aguas cristalinas,
para lavar mi hombría sin que la necesidad inunde mi fango.
Hoy quiero suspirar por un nombre
que se hospede en mis sienes por largas temporadas,
y no cubrir sólo por ciertos días los harapos de mi energía,
deseo develar mi ceguera
y convertir mis años de espera en refriega constante.
Hoy ansío ser caracol
para caminar sinuoso por sobre tu estomago
y que la humedad de mi paso se riegue por el vientre
ávido de temporales que desprendan la mordaza
que se ha impuesto porque el tiempo se lo ha encargado.
Hoy deseo sentarme bajo una sombra
que refresque mi alma,
con risas y conciertos de versos,
que se derramen por mis ventanas de augurios candorosos,
que se desmaye arrebatado bebiendo la pulpa de tus años.
Hoy necesitaba hacer el amor,
pero la noche se ha envuelto en capullo
para que mi apetito se adormezca
hasta que por la fisura de la luna emerjas.....,
entre mis abismos y mi hosquedad...
y una puta no deseo en mi consuelo,
quiero que después de soltar mi orgasmo,
se tejan caricias sobre mi frente, mi espalda, mi torso,
sin que por ello deba pagar.
Hoy necesito el susurro de una voz,
que musite mi nombre con arpegios envolventes
y que por mis manos se riegue su mirada de aguas cristalinas,
para lavar mi hombría sin que la necesidad inunde mi fango.
Hoy quiero suspirar por un nombre
que se hospede en mis sienes por largas temporadas,
y no cubrir sólo por ciertos días los harapos de mi energía,
deseo develar mi ceguera
y convertir mis años de espera en refriega constante.
Hoy ansío ser caracol
para caminar sinuoso por sobre tu estomago
y que la humedad de mi paso se riegue por el vientre
ávido de temporales que desprendan la mordaza
que se ha impuesto porque el tiempo se lo ha encargado.
Hoy deseo sentarme bajo una sombra
que refresque mi alma,
con risas y conciertos de versos,
que se derramen por mis ventanas de augurios candorosos,
que se desmaye arrebatado bebiendo la pulpa de tus años.
Hoy necesitaba hacer el amor,
pero la noche se ha envuelto en capullo
para que mi apetito se adormezca
hasta que por la fisura de la luna emerjas.....,
entre mis abismos y mi hosquedad...