Bryan Hernandez
Poeta recién llegado
Si recuerdo cuando te miraba y no pasaba nada,
Meses después, con estar contigo soñaba,
Sentado en miseria, toda la noche te pensaba,
Mientras a ti ni si quiera te importaba.
Llegabas con inocencia a romper tristezas,
Pero ni naciendo ayer caería en esas,
Esas frases de encontrarás la indicada, metías en mi cabeza
Para quitarle a mis sentimientos sus fuerzas.
Aun reconociendo todo esto que estabas haciendo,
Tu pobre esclavo incondicional se hundía sintiendo,
Por idiota y masoquista pero lo hacía queriendo,
En el dolor encontraba amor y en la satisfacción, su sufrimiento.
Tu felicidad importa más que la mía,
El que llorara, significaba que reías,
Sentí más de lo que sentías,
Igualmente pedías y conseguías.
Me di cuenta de que el amor no es real ni siendo real,
Alguien que sufre de verdad es premiado por pensar mal,
Es un sentimiento real el que te encuentra sin tu buscar,
Pero no significa que dejes de amar.
Contigo aprendí una lección,
Pero espero que también tengas en mente mi acción,
Que lleves mis esfuerzos por ti en consideración,
Aun sé que aunque no quieras me tuviste y me tendrás en razón.
Hoy te confieso mi dolor y mi gusto por tu rechazo,
Fue como mandarme a matar y sólo perder el brazo,
Aún con aflicción y agonía le agradezco a Dios de paso,
Que me haya dejado enamorarme de ti y sentir el balazo.
Hoy te confieso que te amé y ya no creo que tanto,
Podrás ser esa casi perfecta que quise pero estoy harto,
De saber que se puede pero no se puede por espantos,
De quizá verte en pasados tiempos pasados por alto.
Hoy te confieso que casi me rindo, pero no cantes victoria,
Sentimientos de este calibre no se borran por euforia,
Pude darte tanto y no quisiste crear una buena memoria,
Creo que estoy logrando hacerte lo que eres, historia.
Hoy te confieso que no creo poder seguir de esta manera,
Sufriendo, queriendo dar todo y seguir en la espera,
Quizá te importó, quizá no, pero espero sigas entera,
Eso si me llevas contigo siempre en tu cartera.
Meses después, con estar contigo soñaba,
Sentado en miseria, toda la noche te pensaba,
Mientras a ti ni si quiera te importaba.
Llegabas con inocencia a romper tristezas,
Pero ni naciendo ayer caería en esas,
Esas frases de encontrarás la indicada, metías en mi cabeza
Para quitarle a mis sentimientos sus fuerzas.
Aun reconociendo todo esto que estabas haciendo,
Tu pobre esclavo incondicional se hundía sintiendo,
Por idiota y masoquista pero lo hacía queriendo,
En el dolor encontraba amor y en la satisfacción, su sufrimiento.
Tu felicidad importa más que la mía,
El que llorara, significaba que reías,
Sentí más de lo que sentías,
Igualmente pedías y conseguías.
Me di cuenta de que el amor no es real ni siendo real,
Alguien que sufre de verdad es premiado por pensar mal,
Es un sentimiento real el que te encuentra sin tu buscar,
Pero no significa que dejes de amar.
Contigo aprendí una lección,
Pero espero que también tengas en mente mi acción,
Que lleves mis esfuerzos por ti en consideración,
Aun sé que aunque no quieras me tuviste y me tendrás en razón.
Hoy te confieso mi dolor y mi gusto por tu rechazo,
Fue como mandarme a matar y sólo perder el brazo,
Aún con aflicción y agonía le agradezco a Dios de paso,
Que me haya dejado enamorarme de ti y sentir el balazo.
Hoy te confieso que te amé y ya no creo que tanto,
Podrás ser esa casi perfecta que quise pero estoy harto,
De saber que se puede pero no se puede por espantos,
De quizá verte en pasados tiempos pasados por alto.
Hoy te confieso que casi me rindo, pero no cantes victoria,
Sentimientos de este calibre no se borran por euforia,
Pude darte tanto y no quisiste crear una buena memoria,
Creo que estoy logrando hacerte lo que eres, historia.
Hoy te confieso que no creo poder seguir de esta manera,
Sufriendo, queriendo dar todo y seguir en la espera,
Quizá te importó, quizá no, pero espero sigas entera,
Eso si me llevas contigo siempre en tu cartera.