Olor a lluvia
Poeta asiduo al portal
HOY TE MIRO
Hoy te miro, y me miro
miro nuestras miradas y encuentro
una que otra mentira,
una que otra tristeza.
Miro tus manos y encuentro
uno que otro golpe, una que otra caricia.
Encuentro tu fuerza, y un extraño temblor.
Miro tu boca y encuentro
palabras sin decir,
y mis labios aún escondidos,
entre uno que otro beso.
Miro mi cara y te encuentro en mi sonrisa
en uno que otro gesto.
Encuentro en una que otra mueca,
pedazos de tu alma que quedan en mi boca.
Miro mis pies y miro
pasos que se quedaron sin dar,
restos de algunos caminos
que había comenzado a caminar.
Hoy te miro y me miro.
Miro como han cambiado las cosas,
miro las huellas de una que otra herida,
las arrugas que produjo una que otra alegría.
Hoy miro tu cara, y siento en tu corazón
rezagos de un sentimiento,
de una que otra decepción.
Te miro y me miro
como han cambiado las cosas.
Y aún así cuando te miro
encuentro aún tu impaciencia y la ternura,
tu mal genio, y la dulzura.
Hoy te miro y encuentro
Encuentro tu esencia intacta
esperando como esperan los capullos,
a que alguien los mire,
para mostrar sus colores.
Esperando a alguien que los mire y al mirarlos
Los despierte, y los vuelva vida.
Hoy te miro, y me miro
miro nuestras miradas y encuentro
una que otra mentira,
una que otra tristeza.
Miro tus manos y encuentro
uno que otro golpe, una que otra caricia.
Encuentro tu fuerza, y un extraño temblor.
Miro tu boca y encuentro
palabras sin decir,
y mis labios aún escondidos,
entre uno que otro beso.
Miro mi cara y te encuentro en mi sonrisa
en uno que otro gesto.
Encuentro en una que otra mueca,
pedazos de tu alma que quedan en mi boca.
Miro mis pies y miro
pasos que se quedaron sin dar,
restos de algunos caminos
que había comenzado a caminar.
Hoy te miro y me miro.
Miro como han cambiado las cosas,
miro las huellas de una que otra herida,
las arrugas que produjo una que otra alegría.
Hoy miro tu cara, y siento en tu corazón
rezagos de un sentimiento,
de una que otra decepción.
Te miro y me miro
como han cambiado las cosas.
Y aún así cuando te miro
encuentro aún tu impaciencia y la ternura,
tu mal genio, y la dulzura.
Hoy te miro y encuentro
Encuentro tu esencia intacta
esperando como esperan los capullos,
a que alguien los mire,
para mostrar sus colores.
Esperando a alguien que los mire y al mirarlos
Los despierte, y los vuelva vida.