PEQUEÑO GRANITO DE ANIS
Poeta asiduo al portal
Hoy te vi.
Vestías tus ropas de invierno,
departías alegremente entre
un grupo de extranjeros, que
acompañaban tus pasos.
Hoy te vi.
Y a lo lejos, te atrapaba las
miradas cual si fuesen, si,
burbujas de jabón, que a mis
grandes ojos se escapaban.
Hoy te vi.
Sentada muy a lo lejos, yo
colgada de tu sonrisa, a la
vez que descubría la mía
misma, enamorada y feliz.
Hoy te vi.
Y mientras hablabas, tus
manos revoloteaban con
esa manera tan tuya, de
desear expresar el alma.
Hoy te vi.
Escuché tu dulce acento,
tu voz firme y elocuente,
tu franqueza tan latente,
que me mueve el corazón.
Hoy te vi.
Se que no me descubriste
y eso para mí fue mejor,
por que pude disfrutarte,
así, sin prisas y sin temor.
Hoy te vi y al alejarte, suspirando le di gracias a mi Dios.©
Vestías tus ropas de invierno,
departías alegremente entre
un grupo de extranjeros, que
acompañaban tus pasos.
Hoy te vi.
Y a lo lejos, te atrapaba las
miradas cual si fuesen, si,
burbujas de jabón, que a mis
grandes ojos se escapaban.
Hoy te vi.
Sentada muy a lo lejos, yo
colgada de tu sonrisa, a la
vez que descubría la mía
misma, enamorada y feliz.
Hoy te vi.
Y mientras hablabas, tus
manos revoloteaban con
esa manera tan tuya, de
desear expresar el alma.
Hoy te vi.
Escuché tu dulce acento,
tu voz firme y elocuente,
tu franqueza tan latente,
que me mueve el corazón.
Hoy te vi.
Se que no me descubriste
y eso para mí fue mejor,
por que pude disfrutarte,
así, sin prisas y sin temor.
Hoy te vi y al alejarte, suspirando le di gracias a mi Dios.©
::