Ladime Volcán
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy ando hurgando mis llagas
Ando maloliente desolada
No me entiendo y me da rabia
Lo necesito y me desgarra
¡No hay fachada!...
Hoy no podría actuar,
en la más mínima charada.
¡Que tiemblen las murallas!
que hoy los cañones,
los disparan mis entrañas
Que atormenten a las sílfides,
que proliferen las ranas,
que nos deleitaremos con sus ancas
y con costillas de desgracias
Hoy, estoy enamorada de mi rabia
Y si vinieron a leerme,
cómo no, háganlo, pero se callan;
no me vengan a decir,
que la olla está que estalla
porque la presión a mi en vez de subirme,
se me baja
Y es que si no saco esto de dentro,
las penas me acorralan,
y es capaz que ni amanezco,
o tal vez pierda las alas
Siempre soy yo la que se queda,
con el llanto y las migajas,
¡hasta cuando sufrimiento¡
deja ya en paz mi alma
Sirenita era yo,
con manitos de hojalata,
porcelana eran mis senos,
la boquita de escarlata
De azul fueron mis sueños,
llegaste tu y se me escapan
Embustero y pendenciero,
¿Qué haces que siempre me ganas?
Recuerdo cuando escribí,
Soy la esposa de un patán
recuerdo cuando entendí,
que no era así, que eras Satán
Pero ni aun así huí,
el miedo me hizo quedar
El vómito de tus pesares,
mi alma hizo patinar,
tropezando con cuanta piedra,
en el bosque de una vida de fatalidad, hay
Pero hoy no tengo miedo,
hoy me atrevo a decirte:
que eres perverso,
que tu vientre sabe a fuego del infierno,
y que por amarte uno pierde al Sempiterno.
Y si me vas a hacer morir igual que Jesucristo,
pues lo rehuso, te reniego
y mejor en este amor ya más no insisto.
Dedicado a todas aquellas mujeres, que son víctimas del abuso de sus maridos, y que por miedo o amor mal entendido, llevan una vida de penurias, y no escapan cuando están a tiempo, caen en la horrible espiral de la inseguridad, pierden su autoestima, y lamentablemente mueren en manos, del origen de la espiral...perdonen si está muy fuerte, pero es que...hoy tengo mucha rabia...
Ando maloliente desolada
No me entiendo y me da rabia
Lo necesito y me desgarra
¡No hay fachada!...
Hoy no podría actuar,
en la más mínima charada.
¡Que tiemblen las murallas!
que hoy los cañones,
los disparan mis entrañas
Que atormenten a las sílfides,
que proliferen las ranas,
que nos deleitaremos con sus ancas
y con costillas de desgracias
Hoy, estoy enamorada de mi rabia
Y si vinieron a leerme,
cómo no, háganlo, pero se callan;
no me vengan a decir,
que la olla está que estalla
porque la presión a mi en vez de subirme,
se me baja
Y es que si no saco esto de dentro,
las penas me acorralan,
y es capaz que ni amanezco,
o tal vez pierda las alas
Siempre soy yo la que se queda,
con el llanto y las migajas,
¡hasta cuando sufrimiento¡
deja ya en paz mi alma
Sirenita era yo,
con manitos de hojalata,
porcelana eran mis senos,
la boquita de escarlata
De azul fueron mis sueños,
llegaste tu y se me escapan
Embustero y pendenciero,
¿Qué haces que siempre me ganas?
Recuerdo cuando escribí,
Soy la esposa de un patán
recuerdo cuando entendí,
que no era así, que eras Satán
Pero ni aun así huí,
el miedo me hizo quedar
El vómito de tus pesares,
mi alma hizo patinar,
tropezando con cuanta piedra,
en el bosque de una vida de fatalidad, hay
Pero hoy no tengo miedo,
hoy me atrevo a decirte:
que eres perverso,
que tu vientre sabe a fuego del infierno,
y que por amarte uno pierde al Sempiterno.
Y si me vas a hacer morir igual que Jesucristo,
pues lo rehuso, te reniego
y mejor en este amor ya más no insisto.
Dedicado a todas aquellas mujeres, que son víctimas del abuso de sus maridos, y que por miedo o amor mal entendido, llevan una vida de penurias, y no escapan cuando están a tiempo, caen en la horrible espiral de la inseguridad, pierden su autoestima, y lamentablemente mueren en manos, del origen de la espiral...perdonen si está muy fuerte, pero es que...hoy tengo mucha rabia...
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