Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy tengo necesidad de ti
a todas horas,
no sólo en las alcobas
de sábanas plegadas
revueltas y arrastradas
por extraños cataclismos
tectónicos de placas,
no sólo por la lágrima
hilvanada gota a gota
superficie y sonido
de un mundo inagotable
que lame los cristales
abre al fin las puertas
de una noche dormida
que mira al fin los ojos.
Hoy tengo necesidad de ti
a todas horas
cuando mi mano detiene
su tacto en el armario
y busca convincente
secretos y coartadas
de tu piel
en los bolsillos,
quizás algo que dejaste
en tu última jornada
en aquella en que reíste
cuando sujetándote los muslos,
tu cadena de montañas,
impedía que cayeras
tu voz sobre la cama.
Hoy tengo,
en el camino que recorro cada día
a la ida y la vuelta
en las estancias,
de los trabajos deletreados con fondo,
una necesidad de ti
a todas horas,
y no soy sólo yo el que la tiene
también es mi reloj de la muñeca
que insiste en marcar la misma hora
aquella en que vendrás
de un viaje largo.
Hoy tengo necesidad de ti
a todas horas
y mañana también
seguramente.