Daniela Cifelli
Poeta recién llegado
El amanecer de mañana
no tendrá marcha atrás,
brillará el sol más radiante
pero lloraré a cada instante.
Quizás por desgracias y amor,
por el ardor enfurecido de la desolación,
por cristales fragmentados
de un amor puro y sincero
que por ti brotó mi corazón.
Yo te amo de verdad,
como la verdad de que el cielo es azul,
con la misma verdad que te aseguro,
que mi corazón ha de latir por ti,
con la eterna verdad
que te perdoné tu pasado oscuro,
con la realidad que nací para amarte
y nunca llegué a traicionarte.
Pero con la misma fuerza que te he de amar
te juro que te llegaré a olvidar.
Estremecerán en mis anhelos
los recuerdos de esta pasión,
que por Dios te aseguro y te juro
que no tendrán compasión ni piedad,
de los eternos minutos a tu lado,
que disfruté con cada entraña de mi cuerpo,
de mi mente y de mi alma,
que en mi memoria pasarán
como un elegante vino añejo
que a mi vida supo emborrachar
de todas las ganas
por tus labios por siempre besar,
tu bella mirada contemplar,
tu forma de hacerme enloquecer
y en la noche mi espalda acariciar.
Pero hoy, es tarde,
porque a mi corazón
también le invaden tristezas,
lamentos y noches de desvelo,
por cada vez que rechazaste mi amor,
por las veces que me hiciste llorar,
y fuiste injusto sin ninguna razón.
Pero hoy, es tarde,
para estas ganas de amarte,
para en las mañanas mimarte,
para en la noche contemplarte,
consentirte y adorarte.
Hoy, es tarde,
ahora es mi ausencia
quien te hablará,
es la maldita soledad
quien me acompañará
para repetirme una y otra vez
con el sigiloso lamento del dolor
que nunca debí permitirme
entregarte entero el corazón
para ahora en silencio arrepentirme.
Recordaré tus ojos miel
ante la luz del sol,
tu piel morena
que me abrazaba con amor,
tus caricias para cautivarme,
la forma en que sentía tu mirada al dormir,
para ver como en las noches soñaba por ti,
tus palabras para enamorarme,
el deseo inacabable que provocacabas en mi
de estar toda mi vida junto a ti.
Pero sabes qué, amor mío?
También recordaré con rencor
todas tus promesas sin cumplir,
las noches enteras sin dormir,
la forma en que tus palabras hirientes
me desvanecieron poco a poco
para convertirme en una mujer infeliz;
también recordaré con ansiedad
las veces que me gritaste,
imploraste y suplicaste
que por nuestro amor te perdonara,
para que con el mismo convencimiento
llenaras mi vida de vacíos inmensos
que me producían un sin fin de dolores
que me recorren uno a uno,
poco a poco, tiempo a tiempo,
cada parte de mis adentros,
para hacerme sentir
que sin ti yo debo de vivir,
por más que el dolor se apodere de mi,
por más que el llanto sea interminable,
por más que las ganas de vivir
agoten uno a uno todos sus recursos,
por mas que mi sonrisa no vuelva
ni mi vida sea la misma,
por más que el tiempo sea oscuro
y mi vida pierda esa alegría,
que con carisma me identifica,
a ti, yo te voy a dejar.
No será facil decirte adiós,
no existirá un brillo en mis ojos
al dejar de besar tu boca
y abrazarte como el mar a la roca,
pero, sí será lo mejor.
Adiós, mi corazón.
no tendrá marcha atrás,
brillará el sol más radiante
pero lloraré a cada instante.
Quizás por desgracias y amor,
por el ardor enfurecido de la desolación,
por cristales fragmentados
de un amor puro y sincero
que por ti brotó mi corazón.
Yo te amo de verdad,
como la verdad de que el cielo es azul,
con la misma verdad que te aseguro,
que mi corazón ha de latir por ti,
con la eterna verdad
que te perdoné tu pasado oscuro,
con la realidad que nací para amarte
y nunca llegué a traicionarte.
Pero con la misma fuerza que te he de amar
te juro que te llegaré a olvidar.
Estremecerán en mis anhelos
los recuerdos de esta pasión,
que por Dios te aseguro y te juro
que no tendrán compasión ni piedad,
de los eternos minutos a tu lado,
que disfruté con cada entraña de mi cuerpo,
de mi mente y de mi alma,
que en mi memoria pasarán
como un elegante vino añejo
que a mi vida supo emborrachar
de todas las ganas
por tus labios por siempre besar,
tu bella mirada contemplar,
tu forma de hacerme enloquecer
y en la noche mi espalda acariciar.
Pero hoy, es tarde,
porque a mi corazón
también le invaden tristezas,
lamentos y noches de desvelo,
por cada vez que rechazaste mi amor,
por las veces que me hiciste llorar,
y fuiste injusto sin ninguna razón.
Pero hoy, es tarde,
para estas ganas de amarte,
para en las mañanas mimarte,
para en la noche contemplarte,
consentirte y adorarte.
Hoy, es tarde,
ahora es mi ausencia
quien te hablará,
es la maldita soledad
quien me acompañará
para repetirme una y otra vez
con el sigiloso lamento del dolor
que nunca debí permitirme
entregarte entero el corazón
para ahora en silencio arrepentirme.
Recordaré tus ojos miel
ante la luz del sol,
tu piel morena
que me abrazaba con amor,
tus caricias para cautivarme,
la forma en que sentía tu mirada al dormir,
para ver como en las noches soñaba por ti,
tus palabras para enamorarme,
el deseo inacabable que provocacabas en mi
de estar toda mi vida junto a ti.
Pero sabes qué, amor mío?
También recordaré con rencor
todas tus promesas sin cumplir,
las noches enteras sin dormir,
la forma en que tus palabras hirientes
me desvanecieron poco a poco
para convertirme en una mujer infeliz;
también recordaré con ansiedad
las veces que me gritaste,
imploraste y suplicaste
que por nuestro amor te perdonara,
para que con el mismo convencimiento
llenaras mi vida de vacíos inmensos
que me producían un sin fin de dolores
que me recorren uno a uno,
poco a poco, tiempo a tiempo,
cada parte de mis adentros,
para hacerme sentir
que sin ti yo debo de vivir,
por más que el dolor se apodere de mi,
por más que el llanto sea interminable,
por más que las ganas de vivir
agoten uno a uno todos sus recursos,
por mas que mi sonrisa no vuelva
ni mi vida sea la misma,
por más que el tiempo sea oscuro
y mi vida pierda esa alegría,
que con carisma me identifica,
a ti, yo te voy a dejar.
No será facil decirte adiós,
no existirá un brillo en mis ojos
al dejar de besar tu boca
y abrazarte como el mar a la roca,
pero, sí será lo mejor.
Adiós, mi corazón.