J. Enrique
Poeta recién llegado
Cuando crees que todo se acaba,
cuando crees que todo se normaliza,
la vida vuelve a darte una paliza.
El temor deja todo como estaba
Un nuevo incidente y la intranquilidad.
Se ciega el corazón de esa pesadumbre
que aviva en todo mi ser la lumbre,
de la terca y desechable infelicidad.
Creo vencer y por mas que porfío
en levantar mi ya frágil voluntad,
vuelvo desesperar y a sentir el frio.
Perenne compañero de la soledad.
De rodillas te imploro buen Dios mío,
al menos con mi hijo Ten piedad.
cuando crees que todo se normaliza,
la vida vuelve a darte una paliza.
El temor deja todo como estaba
Un nuevo incidente y la intranquilidad.
Se ciega el corazón de esa pesadumbre
que aviva en todo mi ser la lumbre,
de la terca y desechable infelicidad.
Creo vencer y por mas que porfío
en levantar mi ya frágil voluntad,
vuelvo desesperar y a sentir el frio.
Perenne compañero de la soledad.
De rodillas te imploro buen Dios mío,
al menos con mi hijo Ten piedad.