Hoy
Hoy,
No siento frío, ni calor.
Los barcos en el puerto han zarpado
Para desaparecer en la línea recta de horizonte,
Y no ha quedado de ellos
Ni las memorias.
Hoy,
El cantar de los pájaros se ha esparcido entre la niebla,
Y su melodía no ha llegado a mis oídos,
En su lugar ahora no que da más
Que el eco sordo de mis latidos sentenciados.
Hoy,
La puesta del sol ya no trae el sentimiento de esperanza,
El ocaso se ha robado mil suspiros,
Y cada atardecer es un no querer despertar.
Hoy,
No me queda más que,
Un lápiz,
Una hoja de papel,
Junto a la soledad,
Compañera infinita.
Hoy,
No siento frío, ni calor.
Los barcos en el puerto han zarpado
Para desaparecer en la línea recta de horizonte,
Y no ha quedado de ellos
Ni las memorias.
Hoy,
El cantar de los pájaros se ha esparcido entre la niebla,
Y su melodía no ha llegado a mis oídos,
En su lugar ahora no que da más
Que el eco sordo de mis latidos sentenciados.
Hoy,
La puesta del sol ya no trae el sentimiento de esperanza,
El ocaso se ha robado mil suspiros,
Y cada atardecer es un no querer despertar.
Hoy,
No me queda más que,
Un lápiz,
Una hoja de papel,
Junto a la soledad,
Compañera infinita.