Luis Jaramillo
Poeta recién llegado
Hoy, me refugio en ti,
en tus palabras mudas,
en tu mirada,
en tu piel colmada
de madrugadas
y atardeceres
en la rígida postura
del amor en tu vida.
Hoy, te abrigo en mí,
en mi silencio
que a gritos te llama,
en mis sueños,
en mis noches eternas
vacías de amaneceres,
en mis caricias aladas
que vuelan a tu ser.
Hoy, nos unimos,
en la poesía que nos ata
en una y mil letras, en la luna,
en el vagabundear solemne
de nuestros pensamientos,
en la muerte,
en el hechizo pausado y divino
de nuestras miradas.
¡Hoy me refugio en tu voz,
Te abrigo en mi aliento
y como susurros,
Hoy, nos fundimos
con el viento.
en tus palabras mudas,
en tu mirada,
en tu piel colmada
de madrugadas
y atardeceres
en la rígida postura
del amor en tu vida.
Hoy, te abrigo en mí,
en mi silencio
que a gritos te llama,
en mis sueños,
en mis noches eternas
vacías de amaneceres,
en mis caricias aladas
que vuelan a tu ser.
Hoy, nos unimos,
en la poesía que nos ata
en una y mil letras, en la luna,
en el vagabundear solemne
de nuestros pensamientos,
en la muerte,
en el hechizo pausado y divino
de nuestras miradas.
¡Hoy me refugio en tu voz,
Te abrigo en mi aliento
y como susurros,
Hoy, nos fundimos
con el viento.
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