Oigo al viento,
con el frió en el cuerpo,
disfrutando de su música.
Las hojas bailan,
en remolinos,
con sus colores dispares,
recorriendo distancias inverosímiles.
Los árboles, se mueven,
tiemblan,
manteniendo su compostura,
firmes intemporales.
Todo está en movimiento,
sin un propósito fijo,
el viento, el árbol,
la tierra... nosotros.
con el frió en el cuerpo,
disfrutando de su música.
Las hojas bailan,
en remolinos,
con sus colores dispares,
recorriendo distancias inverosímiles.
Los árboles, se mueven,
tiemblan,
manteniendo su compostura,
firmes intemporales.
Todo está en movimiento,
sin un propósito fijo,
el viento, el árbol,
la tierra... nosotros.