Hoy,
ahogo en el inmenso mar
mi infinito amor.
Hoy,
camino mar adentro
buscando respuestas
a preguntas inciertas.
Hoy,
en la inestable arena
paso lista sobre mi vida
y concluyo;
que he sido como ella,
suave en momentos,
dura tras el recuerdo.
Débil ante el deseo,
infeliz en el intento.
Hoy,
en la negrura de esta noche,
tiro desde la peña más alta
mi amor, mi avidez, mi pasión
y dejo en la tierra inmóvil
un cuerpo inerte,
que existirá en el sustantivo
y no en el verbo.
Hoy,
comienza una nueva existencia
para quien ha dejado todo cuanto tenía
en las vivas aguas de su piélago;
para continuar su camino,
en la exánime tierra.
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