iadra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hubo un sueño alguna vez
rondando mis noches profanas.
Un sueño tierno y dulce
que trataba de besar mis labios impíos
sucios de credulidad
manchados de dolor
y de fantasías insanas.
Hubo una vez una mano delicada
que trato de tomarme en su caricia
de detener mi ciego andar
mi carrera frenética y suicida.
Hubo una vez un hombre que me amó
y cuya alma era obra maestra y delicia.
Lo hubo, pero mis garras luzbélicas
destrozaron su sueño, su amor, sus ilusiones
le arrancaron de los ojos
sus más tiernas intenciones.
Ahora ya no hay mas que noche
sin luna, ni romance ni pretensiones.
rondando mis noches profanas.
Un sueño tierno y dulce
que trataba de besar mis labios impíos
sucios de credulidad
manchados de dolor
y de fantasías insanas.
Hubo una vez una mano delicada
que trato de tomarme en su caricia
de detener mi ciego andar
mi carrera frenética y suicida.
Hubo una vez un hombre que me amó
y cuya alma era obra maestra y delicia.
Lo hubo, pero mis garras luzbélicas
destrozaron su sueño, su amor, sus ilusiones
le arrancaron de los ojos
sus más tiernas intenciones.
Ahora ya no hay mas que noche
sin luna, ni romance ni pretensiones.