Rafael Llamas Jimenez
Poeta veterano en el portal
Huele tú la rosa perfumada
que yo escribo la espina del verso,
quédate con el pétalo suave,
que la gota de sangre yo me bebo.
Es cierto que me duelen las quijadas
que tengo una angina de sentimiento,
huele tú la rosa perfumada
yo estoy acostumbrado al escarmiento.
Saborea las mieles de la flor
en panal de pasión y de deseo,
mientras tú hueles la rosa perfumada
yo seguiré escribiendo que te quiero.
Nunca faltará un ramo para ti
ni la nostalgia de haber sido mi amada,
ni tan siquiera olfato me ha quedado…
Huele tú la rosa perfumada.
