Buscando una guirnalda entre las
Hojas secas, un flor marchita buscaba
Los tibios besos de su amante el
Sol, la angustia la acechaba la tristeza
Crucificaba su existir, su alma
en suplicio eterno esperaba que
la espesura de las mentiras no
pudiera acabar con ella, sin embargo
lo que parecía primavera, solo
era una sombra que se hizo
invierno en su corazón, no
importa ya no estas y solo queda
la huella de una flor que murió.
Hojas secas, un flor marchita buscaba
Los tibios besos de su amante el
Sol, la angustia la acechaba la tristeza
Crucificaba su existir, su alma
en suplicio eterno esperaba que
la espesura de las mentiras no
pudiera acabar con ella, sin embargo
lo que parecía primavera, solo
era una sombra que se hizo
invierno en su corazón, no
importa ya no estas y solo queda
la huella de una flor que murió.