Dejo que las olas balanceen mi cuerpo.
Siento que podría estar muerta ahora mismo,
mi cadáver flota en estas aguas saladas.
Mirando al cielo infinito,
la cabeza llena de aire.
Blanco y azul.
Limbo.
El ponto muerto, sobrio y calmado,
como la mirada impasible de un párvulo,
como el naufragio de un barco que nunca navegó.
Siento que podría estar muerta ahora mismo,
mi cadáver flota en estas aguas saladas.
Mirando al cielo infinito,
la cabeza llena de aire.
Blanco y azul.
Limbo.
El ponto muerto, sobrio y calmado,
como la mirada impasible de un párvulo,
como el naufragio de un barco que nunca navegó.
Última edición: