P
poetaysoñador
Invitado
Viaje, frío, sábanas de franela;
en cama ajena, tú.
Anhelo acudir,
pernoctar en ella,
devorar tu menú.
Carnaval roto,
partido por la mitad.
Recuerdos expatriados,
aterriza la enfermedad,
se desdeña el tiempo.
Retorno a la rutina;
yo, loco por vivir,
me planto una hongarina
perfecta para huir.
Preveo frío en la partida.
Piernas y brazos latosos,
cabeza dando virajes.
Contratiempos dificultosos
embrollan mi viaje.
Asoma un raro periodo.
Demasiada agua para nadar,
en la lozana orilla ya cubre,
salvajes olas me hacen recular.
Llámenme cobarde,
mas no lo fui capaz de evitar.
A ella fui, sacando fuerzas,
de vuelta al baile.
Pero al articular sus cinco letras,
ya nada era como antes.
Mi perfidia era imperdonable.
Lagrimas de mi salieron.
Sí, llorar es triste,
mas no me arrepiento.
Pues si el rostro lágrimas brice
que por amor hayan sido al menos.
en cama ajena, tú.
Anhelo acudir,
pernoctar en ella,
devorar tu menú.
Carnaval roto,
partido por la mitad.
Recuerdos expatriados,
aterriza la enfermedad,
se desdeña el tiempo.
Retorno a la rutina;
yo, loco por vivir,
me planto una hongarina
perfecta para huir.
Preveo frío en la partida.
Piernas y brazos latosos,
cabeza dando virajes.
Contratiempos dificultosos
embrollan mi viaje.
Asoma un raro periodo.
Demasiada agua para nadar,
en la lozana orilla ya cubre,
salvajes olas me hacen recular.
Llámenme cobarde,
mas no lo fui capaz de evitar.
A ella fui, sacando fuerzas,
de vuelta al baile.
Pero al articular sus cinco letras,
ya nada era como antes.
Mi perfidia era imperdonable.
Lagrimas de mi salieron.
Sí, llorar es triste,
mas no me arrepiento.
Pues si el rostro lágrimas brice
que por amor hayan sido al menos.