natu
Poeta fiel al portal
No se llama huir cuando envidio el ir,
es mi espíritu el que clama a gritos,
un nuevo sol,
una aventura a mil.
Ya no reconozco mis ojos en el espejo,
ese ser sin luz,
pronto se convertirá en el animal salvaje
que devora sentimientos ajenos.
No se llama huir cuando mi alma quiere volar,
cuando esas mismas montañas a las que amó,
son solo sombras desde hace años,
solo me estremecen cuando las nubes florecen,
no se llama huir cuando se pierde fé,
cuando los sabores son como un retrato viejo,
como una canción sin sentimiento,
como un viajero sin destino,
como un cielo sin color.
No se llama huir cuando no se pertenece,
cuando el deseo de empacar es más fuerte que el de amar,
cuando se palpita polvo, arena.
No, no se llama huir cuando el peso del vacio
no deja respirar.
es mi espíritu el que clama a gritos,
un nuevo sol,
una aventura a mil.
Ya no reconozco mis ojos en el espejo,
ese ser sin luz,
pronto se convertirá en el animal salvaje
que devora sentimientos ajenos.
No se llama huir cuando mi alma quiere volar,
cuando esas mismas montañas a las que amó,
son solo sombras desde hace años,
solo me estremecen cuando las nubes florecen,
no se llama huir cuando se pierde fé,
cuando los sabores son como un retrato viejo,
como una canción sin sentimiento,
como un viajero sin destino,
como un cielo sin color.
No se llama huir cuando no se pertenece,
cuando el deseo de empacar es más fuerte que el de amar,
cuando se palpita polvo, arena.
No, no se llama huir cuando el peso del vacio
no deja respirar.
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::Felicidades
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