Birbiloke
Poeta adicto al portal
Quien soy yo
para nombrarte,
sino hay Dios
que pueda mirarte,
sin antes llorarte.
Qué pueden decir de ti,
los fieles acicalados,
en sus costumbres severas,
que te nombran de piedad
al mismo tiempo que condenan.
Comen de tu carne
brillandoles los ojos
y sacian su hambre
con tus despojos.
No soy, no seré nunca,
nada más
que un aire que me lleve
y desaparezca para siempre
en mi añoranza,
allí, lo alto
bajo tierra de estrellas.
El candor humano
la tragedia del hambre
el hambre humana.
¿ Quien puede pararlo ?
¿ Quien ?.
para nombrarte,
sino hay Dios
que pueda mirarte,
sin antes llorarte.
Qué pueden decir de ti,
los fieles acicalados,
en sus costumbres severas,
que te nombran de piedad
al mismo tiempo que condenan.
Comen de tu carne
brillandoles los ojos
y sacian su hambre
con tus despojos.
No soy, no seré nunca,
nada más
que un aire que me lleve
y desaparezca para siempre
en mi añoranza,
allí, lo alto
bajo tierra de estrellas.
El candor humano
la tragedia del hambre
el hambre humana.
¿ Quien puede pararlo ?
¿ Quien ?.