Pedro Darquea
Poeta asiduo al portal
Las telas rasgo, y empieza la húmeda travesía,
Te corrompo.
Tus labios beso, vuelan libres las mariposas,
Cruzando el océano.
Mis manos han decidido morir,
Para yacerse con placidez en tus orillas,
Acariciarán las suaves arenas,
Para que fluyan los ríos, mientras quieras.
Quisiera que esta realidad
Se extienda en el tiempo infinito,
Hasta la cima de los montes de la complicidad,
Y entre las nubes repetir, una y otra vez, el rito.
Te corrompo.
Tus labios beso, vuelan libres las mariposas,
Cruzando el océano.
Mis manos han decidido morir,
Para yacerse con placidez en tus orillas,
Acariciarán las suaves arenas,
Para que fluyan los ríos, mientras quieras.
Quisiera que esta realidad
Se extienda en el tiempo infinito,
Hasta la cima de los montes de la complicidad,
Y entre las nubes repetir, una y otra vez, el rito.