Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Olvidar... recordar,
vivir... morir,
cuando todo parece tan sencillo,
cuando la vida es un sube y baja,
mientras las lágrimas,
se agolpan en los ojos...
Con susurro lacerante,
desgarro mi pecho ardiente,
navaja afilada... escribe tu nombre,
perdido en el infinito,
de horrores cometidos,
en blasfemias entregas...
¿Y ahora?... ¡Solo!
Carnero sin huella,
derrota consumada,
si la melancolía es profunda,
el llanto no solo pasajero,
que confunda con lluvia,
este palpitar débil... agonizante...
Cruda es la verdad,
desnuda y sin tapujos,
que ayer las máscaras cayeron,
dejando al espejo retratado,
como ave derribada,
muriendo poco a poco...
El vaivén del agua,
yace sin sentido
pues la balada se ha apagado,
los sentidos caminan,
como sonámbulos,
como sombras...
¡Patético espectáculo!
cuando la sangre es roja,
y la agonía negra...
entibiada por la violeta amapola,
que será engullida por mis venas...
¡Surreal verdad!
¡Saberte de todos y de nadie!
cuando tantas lágrimas besé,
y solo el lodo me trague...
Ámpula viscosa,
que explotarán en mi alma,
como la poca dignidad,
hizo de ti una perdida maldita...
Siendo ejecutor de la obra,
siendo solo el payaso alegre,
para ser el tenor... la muerte...
entre las palmas de tus amigos,
que celebrarán mi caída...
Infiernos condenables,
con las torturas a flor de piel,
que sin demonios es suficiente,
el dolor de mi alma,
la furia de mi saña,
Que se vierta en amargo licor,
que padezca mi garganta la sangre,
congestionándome entre imágenes,
crueles y despiadadas...
Humo y cenizas,
Cenizas y humo...
Es lo que nací...
es lo que seré...
atrapado por siempre,
en este sentimiento de dolor,
en este sentimiento de melancolía...
Muera el crepúsculo y ¿Yo?
En Él...
L.V.
vivir... morir,
cuando todo parece tan sencillo,
cuando la vida es un sube y baja,
mientras las lágrimas,
se agolpan en los ojos...
Con susurro lacerante,
desgarro mi pecho ardiente,
navaja afilada... escribe tu nombre,
perdido en el infinito,
de horrores cometidos,
en blasfemias entregas...
¿Y ahora?... ¡Solo!
Carnero sin huella,
derrota consumada,
si la melancolía es profunda,
el llanto no solo pasajero,
que confunda con lluvia,
este palpitar débil... agonizante...
Cruda es la verdad,
desnuda y sin tapujos,
que ayer las máscaras cayeron,
dejando al espejo retratado,
como ave derribada,
muriendo poco a poco...
El vaivén del agua,
yace sin sentido
pues la balada se ha apagado,
los sentidos caminan,
como sonámbulos,
como sombras...
¡Patético espectáculo!
cuando la sangre es roja,
y la agonía negra...
entibiada por la violeta amapola,
que será engullida por mis venas...
¡Surreal verdad!
¡Saberte de todos y de nadie!
cuando tantas lágrimas besé,
y solo el lodo me trague...
Ámpula viscosa,
que explotarán en mi alma,
como la poca dignidad,
hizo de ti una perdida maldita...
Siendo ejecutor de la obra,
siendo solo el payaso alegre,
para ser el tenor... la muerte...
entre las palmas de tus amigos,
que celebrarán mi caída...
Infiernos condenables,
con las torturas a flor de piel,
que sin demonios es suficiente,
el dolor de mi alma,
la furia de mi saña,
Que se vierta en amargo licor,
que padezca mi garganta la sangre,
congestionándome entre imágenes,
crueles y despiadadas...
Humo y cenizas,
Cenizas y humo...
Es lo que nací...
es lo que seré...
atrapado por siempre,
en este sentimiento de dolor,
en este sentimiento de melancolía...
Muera el crepúsculo y ¿Yo?
En Él...
L.V.