pometeo
Poeta fiel al portal
Atrápame entre tu denso humo de canela.
Abrígame con tu manta de calma y olvido.
Con tu desvariado sueño de locura.
Ábreme paso hasta el otro lado,
al lugar de las palabras sin nombre
donde pronunciar es imposible.
Guíame chaman perfumado
por los caminos olvidados
del laberinto de mi destartalada azotea.
Aléjame de aquí, de esta tierra, de esta pesada física,
de esta siniestra y terca realidad enloquecida.
De este perfecto orden obsesivo compulsivo
y vuelve a ponerme las zapatillas antigravedad,
el traje espacial de los domingos rezagado en tu regazo.
En estos momentos no importa la cuenta atrás,
el conejo blanco se olvido del reloj,
estoy en órbita, no funciona el radar,
las lentes de aumento, las gafas de bucear,
se rompió la consola de la nave espacial.
Llegare de un vertiginoso salto a la luna de plata reflejada en el mar
y dejare por un rato atrás el horizonte.
Abrígame con tu manta de calma y olvido.
Con tu desvariado sueño de locura.
Ábreme paso hasta el otro lado,
al lugar de las palabras sin nombre
donde pronunciar es imposible.
Guíame chaman perfumado
por los caminos olvidados
del laberinto de mi destartalada azotea.
Aléjame de aquí, de esta tierra, de esta pesada física,
de esta siniestra y terca realidad enloquecida.
De este perfecto orden obsesivo compulsivo
y vuelve a ponerme las zapatillas antigravedad,
el traje espacial de los domingos rezagado en tu regazo.
En estos momentos no importa la cuenta atrás,
el conejo blanco se olvido del reloj,
estoy en órbita, no funciona el radar,
las lentes de aumento, las gafas de bucear,
se rompió la consola de la nave espacial.
Llegare de un vertiginoso salto a la luna de plata reflejada en el mar
y dejare por un rato atrás el horizonte.
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