danaide
Poeta recién llegado
El humo ennegrecido camina lentamente
por mis huellas dactilares.
Se detiene en ocasiones para coger impulso
y se alza con más fuerza, orgulloso, casi arrogante.
por mis huellas dactilares.
Se detiene en ocasiones para coger impulso
y se alza con más fuerza, orgulloso, casi arrogante.
Recorre este vacío en el que un día
decidí refugiarme de la soledad
y esconder todas aquellas palabras que hieren el alma
y acaban con las primaveras.
decidí refugiarme de la soledad
y esconder todas aquellas palabras que hieren el alma
y acaban con las primaveras.
Se refleja en el espejo justiciero de la noche,
en esa noche que dilata pupilas y acaricia
cuerpos dispuestos al silencio.
Baila, serpentea el borde de la realidad más irreal
en un ritmo a medio compás,
dirigido por su propia e irregular trayectoria.
en esa noche que dilata pupilas y acaricia
cuerpos dispuestos al silencio.
Baila, serpentea el borde de la realidad más irreal
en un ritmo a medio compás,
dirigido por su propia e irregular trayectoria.
Posee el don de la omnipresencia,
capaz de camuflarse en la gama de grises,
deslizándose gradualmente desde una mañana cualquiera
al reflejo de la tristeza más íntima en mis ojos.
capaz de camuflarse en la gama de grises,
deslizándose gradualmente desde una mañana cualquiera
al reflejo de la tristeza más íntima en mis ojos.
Qué irregularidad más perfecta!
Cándida paz para los ojos de quien
observa paciente su siguiente movimiento,
y consigue ensimismarse,
perderse con él, y alzarse de nuevo,
poco a poco..
y desvanecerse.
Cándida paz para los ojos de quien
observa paciente su siguiente movimiento,
y consigue ensimismarse,
perderse con él, y alzarse de nuevo,
poco a poco..
y desvanecerse.
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